Manos Limpias se alínea con las defensas que exigieron al juez más tiempo

«Inmotivadamente». Así considera Manos Limpias que el juez Álvaro Martín rechazó, vía providencia, ampliar la horquilla temporal de 30 a 45 días para que las defensas pudieran presentar sus escritos en el marco de la pieza de los ERE que gira en torno al procedimiento específico por el que se concedieron las ayudas investigadas, como habían pedido varios de los encausados. Por ello el sindicato, que ejerce la acusación en el proceso, ha recurrido una providencia que estima no se ajusta a derecho y es «lesiva para los intereses generales» e «inconstitucional».

En su recurso, armado en seis páginas y al que ha tenido acceso LA RAZÓN, la representación procesal de Manos Limpias argumenta que, pese a que creen «firmemente» en «la responsabilidad penal de los investigados», de hecho, es parte acusadora, entienden que no se les puede negar «su legítimo derecho» a la presunción de inocencia. «Como tampoco –se añade en el escrito– encontrarles en esta fase intermedia justifica arrojar mayor gravamen sobre su situación procesal». Entiende, en definitiva, que «tan fuerte debe ser» su «censura» o reproche jurídico, como su «respeto» a los derechos fundamentales, por lo que se oponen al «pertinaz rechazo» del juez a dar más tiempo a las defensas.