Renault Mégane Coupé-Cabrio: con nueva cara

La familia Mégane renovó y actualizó su imagen hace unos meses. Ahora esos cambios estéticos llegan a su miembro más joven y exclusivo.

Dependiendo del acabado, equipa de serie u opcionalmente el sistema multimedia R-Link.
Dependiendo del acabado, equipa de serie u opcionalmente el sistema multimedia R-Link.

Renault ha iniciado un proceso de renovación de la imagen de su gama, que se puso en marcha con la llegada del nuevo Clio. Y la estética del Clio, sobre todo en el frontal, se ha ido exportando al resto de modelos del fabricante francés. Hace unos meses la familia Mégane adoptó esa identidad de marca en las versiones de 3 y 5 puertas y el familiar. Ahora esa renovación llega al Coupé-Cabrio, el modelo más juvenil.

Los cambios afectan fundamentalmente a la cara del coche, pues en el frontal destaca la parrilla delantera de color negro brillante y con el rombo de la marca de mayor tamaño. También estrena faros y paragolpes.

No hay grandes variaciones en un interior que puede convertirse en unos pocos segundos en coupé o descapotable gracias a un techo rígido que puede ocultarse en el maletero y que se acciona mediante un mando en la consola.

Lo que sí ha cambiado es su equipamiento interior, que puede añadir ahora el nuevo sistema multimedia R-Link, que permite controlar la navegación o sistema de sonido y sincronizar el smartphone.

Más información sobre el Renault Mégane Coupé-Cabrio.