De partía... de risa, a doblá

Ya está tardando mucho doña Maleni en reconocer que tiene que abandonar el chollo que le cayó en suerte tras abandonar el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Un chollo de casi 25 mil euros al mes como vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones en representación del Reino de España. Casi ná, que diría ella con ese gracejo que Dios le ha dado y que le llevó a decir que prefería estar «antes partía, que doblá». Pues ahora que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía respalda la imputación de la juez Alaya por su presunta participación más que destacada en el fraude de dinero público más espectacular de las últimas décadas, el caso de los ERE de Andalucía, y que sobre ella recae también la sospecha de la distracción de dinero en las obras del AVE a Barcelona, como ministra de Fomento y última responsable de la limpieza en las licitaciones y su evolución, ya está tardando mucho en dejar su poltrona. Porque al final ha resultado «doblá» mientras se «partía» de la risa sentada en su despacho de Luxemburgo, «Luxemburgos» que diría María José Cantudo y posiblemente ella misma.

Después de una imputación de esa gravedad la señora Álvarez no puede representar a España en un organismo europeo de esa categoría y con esa responsabilidad. Lo saben en el Gobierno de la nación, lo saben por lo bajinis en el PSOE y lo sabe ella aunque no lo reconozca. Lo que ocurre es que si cae el alfil, el rey y la reina quedan al pairo. Chaves y Griñán se colocan en el primera línea de fuego de la Justicia que no puede dejar de investigar a quienes eran los jefes de los jefes de la trama. A Rubalcaba, afrontar una campaña con ese peso muerto a la espalda seguro que no le hace ninguna gracia.