¡Esto no tiene un pase!

El partido jugado por el Real Madrid el sábado en Granada no tiene un pase. Ya sabemos que la Liga está muy lejos, pero con este juego y con esta disposición en el campo los jugadores quedan en evidencia. Hay cada vez más falta de lucha, ilusión y entrega. Ser jugador del Real Madrid es lo más grande que le puede ocurrir a un profesional del fútbol y por lo tanto llevar la camiseta blanca tiene que significar luchar hasta el final.

El Madrid puede jugar mal, está claro que los jugadores son humanos y pueden cometer errores. Lo que nunca pueden hacer es ofrecer una imagen de dejadez y de pasotismo como ofrecieron el sábado. Se puede entender que en estos momentos los madridistas se reserven para la Copa y la Liga de Campeones, pero guardando los papeles. Hay unos mínimos que no se pueden aceptar. Y en esos mínimos estamos.

Y es que ofrecer el espectáculo que el Madrid dio en Granada es ciertamente preocupante. No pienso en la Liga, que al fin y al cabo es prácticamente inalcanzable. Lo digo pensando en la Copa del Rey y en Europa. Y me pregunto: ¿este Madrid de los Nuevos Cármenes puede llegar a la final de la Copa o de la «Champions»? La respuesta no ofrece dudas: es imposible. En el fútbol no hay esquizofrenias. Un equipo no se puede arrastrar en la Liga y pretender sacar los galones en otras competiciones. Este Madrid no gana nada. Tiene que espabilar y lo tiene que hacer ¡ya!