Keylor, digno sucesor

La Razón
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Costa Rica es un país maravilloso. No alcanza la categoría de potencia mundial en el fútbol, pero sí en las virtudes de su gente. Keylor es buen ejemplo. Un futbolista humilde, prudente, callado, que ha hecho de la modestia su bandera y del silencio su patria adoptiva, se ha ganado el respeto y la admiración de muchos seguidores por las veintisiete paradas que lleva hechas con el Real Madrid y que ha contado, el primero, mi entrañable y querido Elías Israel, consejero delegado de Sportyou. Creo que Navas ya gozaba del cariño de todos. Ahora se ha ganado el reconocimiento profesional.

Él sabÍA antes que nadie que se iba a Mánchester en condición de cromo. Y conoce mejor que cualquier otro lo que significa trabajar en la sombra de la suplencia, primero en un club con pocas aspiraciones más allá de la permanencia, más tarde a la espera de una oportunidad detrás de una leyenda llamada Iker Casillas. Y lo que parecía una empresa imposible se tornó en realidad inevitable hasta el punto de que los madridistas se preguntan ahora si, realmente, la llegada de otro guardameta era necesaria. Soy un enamorado de Casillas y de su brillantísima carrera tanto como de sus cualidades humanas. Precisamente, por esas condiciones futbolísticas y personales, creo que Navas es un digno sucesor de Iker y merece ocupar la portería del Madrid. Dios, tan grande en sus decisiones, premia siempre la sencillez, como bien explica el prestigioso jurista Manuel Medina, fundador de Medina Cuadros Abogados, en su libro «El éxito de la humildad». Una Biblia para mí que recomiendo sinceramente. Se aprende mucho. Quizá Keylor lo haya leído.