Más diálogo en Ucrania

No cabe esperar, infortunadamente, que el conflicto en Ucrania encuentre una solución rápida y satisfactoria para todas las partes. El cumplimiento completo de los Acuerdos de Minsk II, de 2015, no es fácil que se consiga a pesar de que representan una buena base para llevar a cabo el diálogo.

Ahora bien, algo está cambiando en la situación ucraniana, lo que se podría atribuir tanto a la nueva actitud rusa en relación con el conflicto como a la llegada al poder en Ucrania del Presidente Zelenski. La desconfianza entre Rusia y Ucrania no tiene límites aunque, no obstante, los dos Estados se ven forzados a entenderse.

Lo más urgente ahora es poner fin a la guerra en Donbás A ello, deben responder los acuerdos a los que acaban de llegar Rusia y Ucrnai. La apuesta de Zelenski es, sin duda, muy arriesgada y de no controlar todos efectos de lo que se acaba de acordar podría provocar una situación aún más complicada en el país.

El acuerdo contempla elecciones en los territorios rebeldes Donetsk y Lugansk y, además, no descarta el reconocimiento de un status especial para estas regiones. Ahora bien, este acuerdo podría ser interpretado como una clara cesión de Ucrania, salvo que venga acompañado de algunas concesiones por parte de Rusia en el campo de la seguridad y, sobre todo, en lo que se refiere al control por las autoridades de Kiev de las fronteras orientales de Ucrania. Así y todo, habrá que esperar en qué termina un acuerdo de este tipo.

Lo único evidente es que el conflicto en Ucrania solo tiene solución a través del diálogo en el que Ucrania reconozca los derechos de la minoría rusa y las autoridades de Moscú decidan poner fin a eventuales ambiciones de anexión del Este de Ucrania. No debería suceder lo mismo que lo que aconteció en Crimea en 2014, pero si sucediera, sería bastante probable que la comunidad internacional, más allá de las reacciones de protesta, fuera incapaz, una vez más, de impedirlo.