Hay que seguir el camino abierto por Matesanz

La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) cumple este año el cuarto de siglo como líder mundial en este tipo de intervenciones. El modelo español de trasplantes no sólo es considerado como un ejemplo a imitar por la mayoría de los sistemas de salud del mundo, sino que es el recomendado por Unión Europea y del Consejo de Europa para todos sus miembros. Un ejemplo claro de cómo nuestro país, con menos fondos, con mucho menos presupuesto, ha sido capaz de poner en marcha un sistema de gestión integral de todo lo que es la donación y el trasplante. Pero la ONT no quiere contentarse con superar sus cifras de trasplantes año a año. Busca crecer. Como afirma el doctor Rafael Matesanz en la entrevista concedida a LA RAZÓN, se abren nuevos desafíos, como el de mantener el nivel de las donaciones con una población cada vez más envejecida o el abordar el trasplante de nuevos órganos, como el cerebro. Una frontera esta última que por inalcanzable que parezca ahora está en el ánimo científico. Frente al altruismo y la solidaridad que inspira este sistema de éxito está el combatir también que España no sea destino de un turismo de trasplantes. La ONT también ha marcado el camino para otro tipo de causas y acciones, como la lucha contra las llamadas enfermedades raras. Algo que sin duda se puede abordar, pero que está a la espera de la iniciativa política.