Macron frena a Le Pen, pero no a su proyecto

La Razón
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Emmanuel Macron ha sido el claro vencedor en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, sobre todo porque ha frenado la imparable ascensión de Marine Le Pen y porque su candidatura era hace tan solo unos meses un proyecto inconsistente. La diferencia porcentual entre ambos es del 1,16%, algo menor que la que obtuvo su padre y fundador del Frente Nacional en 2002, que fue del 3%, pero que entonces le situó como candidato en la segunda vuelta. Ahora se repite el escenario. Fue entonces cuando se puso en marcha el pacto republicano que frenó en seco a la extrema derecha con un Chirac arrollador que obtuvo el 82,1% de los votos. Aquellos resultados, de tan rotundos, han acabado siendo un espejismo que no borra la realidad de los hechos: Le Pen se ha convertido en un alternativa real, que ha abierto una brecha en el electorado y, si alguien disputa con expectativas de futuro el Elíseo, éste es el FN. Lo hace, además, con un discurso abiertamente antieuropeista, partidario de salir del euro, del cierre de fronteras y de poner freno a la inmigración. No basta con decir que el lema «los franceses primero» es populista. Lo es, pero no menos que el izquierdismo de Mélenchon. Macron conseguirá de nuevo cerrar el paso al FN a la presidencia, pero no frenará el impulso de una formación que, sobre todo, se nutre de la antipolítica y de la decadencia de la V República, que no consigue articular un discurso que apoye la mayoría.