Maduro quema etapas hacia el totalitarismo

La Razón
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está acelerando el proceso de instauración de una dictadura comunista, en la que ya no puedan operar siquiera los frenos formales de las actual Constitución bolivariana. Para que no haya dudas, el propio Maduro ha amenazado a la oposición con que lo que no se consiga con los votos, se conseguirá con las armas. El punto de no retorno es la convocatoria de la Asamblea constituyente que, desde finales de julio, será la encargada de legislar el nuevo sistema de «democracia directa», sin representación universal del voto. El régimen está eligiendo a los futuros diputados constituyentes entre individuos considerados fieles al chavismo, como son los propios hijos y sobrinos de Maduro. Mientras tanto, se inutilizan las escasas instituciones que aún pueden representar una traba legal al proyecto castrista, como ha ocurrido con la Fiscalía General del Estado, cuya representante, Luisa Ortega, se muestra contraria a los decretos arbitrarios de la presidencia. Desde ayer, las funciones fiscales serán ejercidas por el Defensor del Pueblo, tal y como ha ordenado el Tribunal Supremo, que está en manos de jueces chavistas. La deriva dictatorial en Venezuela se precipita sin que las democracias occidentales se decidan a impedirlo con una actuación enérgica y coordinada. La libertad de los venezolanos no se defiende con meros lamentos y declaraciones de condena.