Podemos se alinea con los matones proetarras

La Razón
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El pasado octubre, entre 30 y 50 personas agredieron brutalmente a dos agentes de la Guardia Civil y a sus parejas en Alsasua. Varios de ellos fueron procesados por un delito de terrorismo tras una investigación que acumuló una veintena de consistentes indicios en su contra. Ayer, los diputados de Unidos Podemos, encabezados por Pablo Iglesias, se solidarizaron con los matones tras un encuentro mantenido con sus familiares en el Palacio de las Cortes, y refrendaron, junto a parlamentarios del PNV, PDeCAT, ERC, Compromís y Bildu, un manifiesto en el que denuncian «la falta de proporcionalidad» y la vulneración de las garantías procesales de los encausados. Su versión, en definitiva, es que se trató de una «pelea de bar». Incluso se llegó a escuchar ayer que en el ataque de Alsasua todos fueron víctimas. Una vez más asistimos al discurso de la equidistancia entre verdugos y víctimas tan conocido en el País Vasco, que no es otra cosa que una enmascarada complicidad con ETA y su mundo. Porque Pablo Iglesias y Podemos se alinearon ayer con una parte y no con la otra y dieron por buena su versión y no la de la Justicia democrática. Así de simple y así de repulsivo. Los tribunales serán quienes dictaminen si el ataque de Alsasua fue o no un acto terrorista, y lo respetaremos, pero nuestro criterio coincide con el de la Fiscalía: que se produjo un linchamiento por individuos del entorno proetarra, que conocían que atacaban a guardias civiles, enmarcado en una campaña que pretende que la Benemérita deje Navarra con medios no pacíficos.