Que Rivera no se alarme, Rajoy no es separatista

La Razón
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No deja de ser sorprendente que los mismos políticos socialistas que se han pasado cinco años reprochando al Partido Popular una especie de jacobinismo redivivo en su trato con las formaciones nacionalistas españolas, en especial con las catalanas, se lleven ahora las manos a la cabeza y se desgarren las vestiduras ante la mera posibilidad de que Mariano Rajoy y los líderes del PNV y de la antigua Convergència hayan podido llegar a algún tipo de acuerdo para la conformación de las mesas del Congreso y el Senado y de los grupos parlamentarios. Pero si no nos extraña de la habitual incoherencia de este PSOE, tiene menos justificación que el partido que preside Albert Rivera dispare las alarmas y amenace con volverse atrás en los acuerdos alcanzados, como si los hechos no avalaran con la suficiente contundencia cuál es la posición que mantiene el Partido Popular frente al secesionismo catalán o vasco. La sobreactuación de los portavoces de Ciudadanos no tiene razón alguna. Es más, se habrían evitado el ridículo de haber escuchado con atención el discurso con el que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, inauguró la legislatura. Mariano Rajoy y el PP siguen defendiendo la Constitución y la unidad de España. Como lo vienen haciendo desde hace más de treinta años.