Rajoy, el líder indiscutido del PP

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La radiografía de los votantes del Partido Popular, que ha hecho «NC Report» para LA RAZÓN, permite extraer una conclusión clara: que su actual presidente, Mariano Rajoy Brey, sigue siendo el líder indiscutido de la formación de referencia del centro derecha español, aún cuando no todos los consultados estén de acuerdo con algunos aspectos de su gestión. Así, son mayoría –el 75,4 por ciento– los simpatizantes que consideran que el partido no ha superado la etapa de corrupción, si bien, también son mayoría – el 78,3 por ciento– quienes creen que el PP ha puesto en marcha medidas para luchar contra esa lacra, que es, sin duda, uno de los aspectos de la actual situación política que más preocupa a los votantes populares. Hay, sin embargo, otro aspecto de la encuesta que es preciso destacar, aunque sólo sea por lo que tiene de advertencia para quienes diseñen la futura estrategia electoral del partido, y es que el votante medio del PP mantiene una actitud positiva en relación con Ciudadanos, formación a la que consideran muy mayoritariamente como aliado natural– el 78,3 por ciento de los encuestados están de acuerdo con que se pacte con Albert Rivera–, al tiempo que una mayoría –el 58 por ciento– vería mal que se llevara a cabo una política de dureza contra el partido naranja. Importa recalcarlo porque quienes responden a la encuesta son personas que declaran su sólido respaldo al Partido Popular, que llevan votándole ininterrumpidamente desde hace más de diez años y que manifiestan su intención de seguir haciéndolo en las próximas citas electorales. Es decir, votantes declarados del PP que, aunque mantienen una cierta afinidad con los de Albert Rivera, están satisfechos en términos generales por cómo ha gobernado Mariano Rajoy, especialmente frente a los graves problemas de unos años de la vida de España que pueden calificarse de excepcionales. Con estos datos, parece cierto que el Partido Popular puede mantenerse como la primera fuerza del centro derecha español, por delante de Ciudadanos, formación que, pese a las simpatías que despierta, carece de la experiencia directa de gobierno que sí tienen acreditada los populares. Por supuesto, Mariano Rajoy sigue siendo la mejor baza electoral entre los simpatizantes del PP, hasta el punto de que casi el 70 por ciento de los encuestados apoyarían que volviera a presentarse como candidato a la presidencia del Gobierno. Frente a esa abrumadora mayoría, es de importancia menor quién o quiénes estiman los votantes populares –que son, por otra parte, favorables a la celebración de primarias,– que podrían sustituir a Rajoy. Son absurdas y contraproducentes, por lo tanto, las intrigas sucesorias, que, además, sólo sirven para obscurecer las expectativas electorales. De hecho, sobre Mariano Rajoy, sus votantes destacan que es de los líderes políticos el que mejor ha actuado contra el desafío separatista catalán y le puntúan con un 7,3, por encima de Albert Rivera, al que otorgan un 6,2, mientras que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se queda en un 2,8. También creen que ha sido la buena gestión del presidente del Gobierno la que ha sacado a España de la crisis. Es decir, que ante las dos cuestiones más complicadas a las que se ha tenido que enfrentar la sociedad española –la crisis financiera y el golpe antidemocrático en Cataluña– los votantes del PP aprueban la labor del líder del partido y se declaran dispuestos a renovar su confianza. Cuenta, pues, Mariano Rajoy con una base electoral muy sólida que podría ser más amplia si la dirección de los populares, en un esfuerzo mayor de comunicación, consigue transmitir al conjunto de los ciudadanos los valores de una gestión política y económica llevada a cabo, además, en circunstancias de especial dificultad.