Trump pone a EEUU contra el mundo

La Razón
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El hecho de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se haya retirado del Acuerdo de París contra el cambio climático es en realidad una muestra de coherencia del hombre que llegó a la Casa Blanca con un lema que lo dice todo: «América primero». El fin del multilateralismo que defiende Trump lleva indefectiblemente a un rechazo de políticas mundiales en aras del bien común que pueden acarrear una pérdida de popularidad en casa. Nada parece importarle que EE UU sea el segundo país del mundo en emisiones invernadero por detrás de China o que ni siquiera las grandes petroleras de su país le hayan aplaudido su amenaza de retirarse del Acuerdo de París de 2015. En la lógica de Trump no encaja honrar los acuerdos internacionales rubricados por su antecesor, Barack Obama, lo que viene a confirmar la teoría de la canciller alemana, Angela Merkel, de que EE UU ha dejado de ser un aliado fiable. Resulta además muy significativo que de los 195 países de la ONU sólo dos se hayan retirado de este loable intento de salvaguardar el planeta: Nicaragua y Siria. ¿Es que la primera potencia del mundo libre se quiere parecer a ellos? Asimismo, el riesgo de que el espacio que deja EE UU en el liderazgo mundial sea muy bien aprovechado por China en su propio beneficio es ya un hecho y Pekín se ha apresurado a hacer frente común con Alemania contra el calentamiento. Una gran nación como la estadounidense no puede permitirlo.