Opinión

Desidia de AENA en el aeropuerto de Barajas

La Razón
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Es inaceptable que un edificio de la categoría de la T-4 de Barajas, que costó más de mil doscientos millones de euros e hizo acreedores a sus autores de prestigiosos premios internacionales, se convierta en una «piscina» a causa de las goteras y del mal estado del drenaje de sus vías de acceso por una tormenta nada inusual. La desidia a la hora de garantizar los mínimos estándares de mantenimiento que requiere la magnífica instalación apunta a los responsables de AENA, cuyo presidente es José Manuel Vargas.