La extorsión etarra y el retroceso de la libertad

La Razón
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El impuesto revolucionario no es cosa del pasado. Los proetarras han vuelto a poner en marcha la maquinaria de la extorsión en estas fechas a comerciantes y ciudadanos. En una suerte de «aguinaldo» para los presos, se entregan cartas en las que se pide «solidariamente» dinero para los reclusos de ETA, con procedimientos conminatorios cuando no coactivos. El regreso de estas prácticas supone una mala noticia y un pésimo indicio para la sociedad por cuanto supone de retroceso para la libertad.