Quiero ser estrella de fútbol

No hay nada como acudir a una sala de cine para abrir los ojos a realidades que se nos antojan lejanas. En este caso, el sueño de todos los niños de convertirse en futbolistas truncado por las malas artes de algunos desalmados que sólo ven el negocio. La película que dirige Miguel Alcantud y que ganó el premio del público en el Festival de Málaga, nos cuenta la historia de Amadou y Moussa, dos jóvenes de 15 años que abandonan su Mali natal y llegan engañados a Madrid para intentar ser estrellas del fútbol, pero sólo encontrarán empresarios interesados y sin escrúpulos y abandono y desolación. «Hicimos una investigación antes de la escritura del guión y encontramos en París a muchos jóvenes que les ha pasado lo mismo desde los 14 años», explica el director. Y es que según las cifras existen 20.000 casos en Europa de traspasos de menores africanos en este deporte lo que incumple el artículo 18 del reglamento de la FIFA.

Para la ambientación de la película el equipo ha rodado en Madrid, Estonia, Portugal y Mali, donde encontraron la verdadera realidad: «Una empleada del Consulado nos explicó que conocía a quien le había pasado lo mismo que queríamos contar», cuenta Alcantud. Se trata de Alassane Diakité, un futbolista que ahora juega en el Canillas y que relata como «en mi caso era como uno de los protagonistas, de familia pobre y con una situación muy difícil. Se topó con «un villano», como le define, al que tuvo que pagar 2.000 euros a cambio de una promesa, y «al llegar a Europa me encoentré con que era mentira», asegura. Diakité participa en la cinta en el papel de un camello en Madrid. Su participación fue muy importante, ya que ejerció de traductor en Mali y ayudó al director a preparar las escenas de fútbol del principio de la película. En el proyecto trabajan también Carlo D'Ursi, Guillermo Toledo y Carlos Bardem, como los ojeadores que no dudan en utilizar a los chavales de mercancía. La música la pone Juan Antonio Simarro.