Francisco busca una Conferencia Episcopal «signo de comunión»

El Papa marca hoy la hoja de ruta de la Iglesia española en la reunión con los obispos de nuestro país. Visita «ad limina apostolorum»

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Una jornada clave para la Iglesia española. No en vano se trata del primer encuentro de los 83 obispos que han viajado a Roma con Francisco desde el inicio de su Pontificado. Lo cierto es que han pasado algunas décadas desde que los prelados españoles escucharán en grupo en la Santa Sede las indicaciones pastorales de un Papa en décadas, pues con Benedicto XVI no se llevó a cabo ninguna visita «ad limina apostolorum» y con Juan Pablo II no pudo celebrarse esta audiencia general debido a su estado de salud. Revolución para unos, aire nuevo para otros, lo cierto es que todos esperan saber cuáles son las preocupaciones e indicaciones del Papa argentino sobre los desafíos a los que se enfrenta la fe en nuestro país. Sobre todo, después de que durante la pasada semana recibiera a un total de 44 obispos.

Durante estas conversaciones, Francisco ha preguntado, ha recabado datos –no en vano, ha de tomar una decisión sobre quién sucederá a Rouco Varela y a Martínez Sistach en Madrid y en Barcelona– y ha planteado sus inquietudes –véase su sorpresa al conocer el número de abortos de nuestro país–. «Al escucharle, he podido comprobar que conoce muy bien la situación en la que se encuentra España y no dudó en plantearnos propuestas cuando alguno de nosotros le preguntábamos dudas sobre algún tema concreto», reflexiona el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández Sola, que vivió la reunión como un momento «maravilloso. Francisco tiene una gran capacidad para romper cualquier barrera, ofreciéndote de inmediato un gran confianza y cordialidad».

Sobre los temas que podría abordar hoy el Santo Padre en su alocución, Hernández Sola subraya que «no me extrañaría que insistiera en la necesidad de que los obispos estemos cercanos a los sacerdotes de nuestra diócesis, para que los cuidemos y estemos atentos a lo que necesitan». Otro de los asuntos sobre los que ha hecho hincapié estos días el Papa a un país que, como el resto de Europa, vive un proceso de descristianización es «la necesidad de ir a la periferia de la sociedad, tanto en un sentido material como espiritual». La tercera de las claves que podría abordar el Papa, según comenta otro prelado, es la necesidad de fomentar «un espíritu de verdadera comunión entre nosotros para que la Conferencia Episcopal esté todavía más unida y de esta manera ser un testimonio fuerte ante los fieles».

La semana que viene en la madrileña calle Añastro, la Casa de la Iglesia acogerá la elección del nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española, el sucesor del cardenal Antonio María Rouco Varela. De ahí que las palabras que hoy les dirija el Santo Padre se puedan leer como una hoja de ruta tanto para su sucesor como para los propios obispos electores, que podrán ver quién se adecúa mejor al perfil de pastor que dibuje hoy el Santo Padre.

«Esperamos estrechar lazos de comunión eclesial con el Sucesor de Pedro», explica a LA RAZÓN Josep Ángel Saiz Meneses, obispo de Terrassa, que forma parte del grupo de 39 prelados de las provincias eclesiásticas de Barcelona, Tarragona, Granada, Santiago de Compostela, Oviedo y Sevilla, que comienzan hoy su ronda de conversaciones con el Obispo de Roma. «Estoy convencido de que el Señor nos bendecirá para que esta visita ad límina tenga fruto abundante», comenta Saiz Meneses, que tiene claro que «el Papa nos sorprenderá, como hace habitualmente». En esta misma línea, considera que Francisco pondrá sobre la mesa «pistas y pautas para afrontar con ilusión y alegría y un fuerte espíritu renovador y ardor misionero la tarea evangelizadora que tiene la Iglesia por delante».

Ouellet pide estrechar los lazos de España con América Latina

El cardenal canadiense Marc Ouellet ha animado a la Iglesia española y a la hispanoamericana a «estrechar e intensificar sus vínculos» con motivo del Día de Hispanoamérica, que se celebró ayer bajo el lema «La alegría de ser misionero», marcado por el hecho inédito de la presencia del primer Papa argentino. El presidente de la Pontificia Comisión para América Latina y prefecto de la Congregación para los Obispos asegura en una misiva que «en tiempos del pontificado del Papa Francisco tiene implicaciones y repercusiones de especial magnitud. Para la Iglesia de Dios en España, para su episcopado, para la Comisión episcopal de misiones y cooperación entre las iglesias, para todas las diócesis y comunidades, es una llamada a intensificar y profundizar los vínculos que unen a España con Hispanoamérica y a fortalecer la comunión evangelizadora entre sus iglesias». Por otro lado, Ouellet comenta que «todos tenemos necesidad de renovar nuestra alegría de ser misioneros. ¿Acaso estamos inmunes a las «tentaciones» que enumera el Papa en su exhortación apostólica? No obstante nuestro servicio entregado, nos acechan el individualismo, las crisis de identidad, la disminución del fervor, el pesimismo estéril, cierto derrotismo, un cansancio que va mellando nuestras fuerzas físicas y espirituales».