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Francisco llega a Panamá para participar en la JMJ

El Papa Francisco acompañado por Juan Carlos Varela y su mujer. Foto: Ap
El Papa Francisco acompañado por Juan Carlos Varela y su mujer. Foto: Ap

Francisco ya está en Panamá. Tras once horas de vuelo, llegó al país Centroamericano para participar en su tercera Jornada Mundial de la Juventud, el encuentro de jóvenes católicos más multitudinario. La elección de este país no es casual. Conoce bien la compleja situación que vive la juventud de los países del entorno y quiere darles unas palabras de ánimo y esperanza. Allí, en la capital, fue recibido en las calles por unas 200.000 personas. El de Panamá es el 26º viaje apostólico internacional del Pontificado de Francisco, y se extenderá hasta el domingo.

El Papa despegó de Roma con su ya famoso maletín en una mano y un pequeño retraso respecto a la hora prevista, como es habitual, desde el aeropuerto internacional de Roma-Fiumicino. Antes de dejar su residencia en la Casa Santa Marta, Bergoglio se encontró con un grupo de ocho jóvenes refugiados de diferentes nacionalidades acogidos en el Centro Pedro Arrupe de Roma. Toda una declaración de intenciones. También utilizó su cuenta oficial en Twitter para pedir oraciones a los fieles: «Me voy a la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá. Les pido que oren por este evento tan hermoso e importante en el camino de la Iglesia».

Una vez en el aire, el Papa dedicó las primeras palabras a los poco más de setenta periodistas que le acompañan en el viaje. Saludó uno a uno, deteniéndose a conversar y recibiendo diferentes obsequios. Los más entusiastas fueron los periodistas panameños. Uno de los regalos que más gustaron al Pontífice fue un rosario de semillas talladas por un artesano indígena inspirado en la JMJ y que Francisco besó y se guardó con cariño.

Fue precisamente en este momento cuando confirmó que el próximo noviembre visitará Japón. Francisco lo anunció al contestar a una pregunta de un periodista de este país: «Iré a Japón en noviembre, prepárate». De este modo, fue el mismo Pontífice el que confirmó uno de los rumores que se escuchaban con fuerza durante las últimas semanas. Desde hace tiempo, el Papa quiere acudir al país nipón y tras salvar ciertos escollos, finalmente lo hará. Asimismo, también aseguró que le gustaría ir a Irak, pero que los obispos locales le han dicho que ahora no se dan las condiciones mínimas de seguridad para que dicha visita pueda producirse. No obstante, el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Alessandro Gisotti, tuvo que matizar después las palabras del Pontífice. Afirmó que «el viaje apostólico a Japón está en fase de estudio». «Como el Santo Padre ya dijo en otras ocasiones, su deseo de acudir a este país es grande». También recordó que el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, se desplazó hasta Irak la pasada Navidad.

A 37.000 metros de altura también respondió a preguntas sobre el drama de los migrantes que fallecen en el mar y sobre el muro que Estados Unidos pretende construir en la frontera con México. Dos temas que le preocupan mucho, como él mismo confesó el domingo pasado al concluir el rezo del ángelus. Sobre este asunto, señaló que «el miedo nos vuelve locos».

Ya en Panamá, el Papa de las periferias fue acogido de manera oficial por las autoridades del pequeño país centroamericano, tras lo que se trasladó hasta la nunciatura apostólica, donde residirá estos días. Será hoy cuando dé inicio realmente la intensa agenda del Pontífice.