Por una alianza con la familia

El Papa llega hoy al Vaticano tras haber cosechado un éxito rotundo en su tercera gira por América, un viaje que se cerró bajo el signo de la familia a sólo una semana de que comience el Sínodo que va a tratar este tema clave no sólo para la Iglesia. Especialmente impactante fue el encuentro con unos 300 obispos de todo el mundo reunidos en Filadelfia. La metáfora empleada por Francisco para referirse a la familia actual no pudo ser más gráfica para la cultura moderna. El Sumo Pontífice explicó que hemos pasado del almacén del barrio, donde quizá no había muchas opciones pero se encontraba todo lo que uno necesitaba, a los centros comerciales, donde hay más oferta pero se quiere inducir a un consumo sin sentido; lo importante es comprar, da igual qué. Este ambiente consumista perjudica el crecimiento personal porque nunca se va a encontrar el ideal. En cambio, hay que saber que la realidad de la familia se construye cada día a pesar de las dificultades, es el recurso más importante que tiene la sociedad. Por ello, Francisco apostó por establecer una «nueva alianza» entre la Iglesia y la familia. El Papa también mantuvo un emotivo encuentro con algunas víctimas de abusos sexuales, tras el cual dijo que a causa de los abusos «Dios llora». Afirmó que los supervivientes, como llaman a las víctimas en EE UU, son verdaderos «heraldos de esperanza y ministros de misericordia» porque con su inmensa valentía «hacen resplandecer la luz de Cristo sobre el mal».