“Sanidad debería haber prohibido las manifestaciones y actos del 8-M porque estábamos en transmisión comunitaria del virus"

Tomás Toranzo, presidente de la Confederación de Sindicatos Médicos, cree que el Ministerio los permitió por la necesidad de usarlos “con intencionalidad política”

La celebración de manifestaciones, actos políticos y eventos deportivos pudo tener una influencia decisiva en la evolución que sufrido la pandemia en España. En las concentraciones feministas del 8 de marzo se dieron cita más de 600.000 personas, según los datos del propio Gobierno. LA RAZÓN está pulsando la opinión de los principales líderes del sector sanitario al respecto. Estas son las respuestas que ofrece Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), mayoritaria en la profesión.

- ¿Cree usted que las manifestaciones del 8-M y otros eventos como los partidos de fútbol y actos políticos contribuyeron a propagar el virus entre la población?

Evidentemente, sí. A partir de ese día, e incluso los días previos, el número de nuevos casos, con o sin PCR, demuestran que estábamos ya en transmisión comunitaria, fase en la que el distanciamiento social y el uso de mascarillas es imprescindible para controlar su expansión.

- ¿Cree usted que con la información que había ya sobre la circulación del virus el 7 de marzo el Ministerio de Sanidad debería haber prohibido esas manifestaciones y actos?

El Ministerio debería haber prohibido todos esos actos, además de dictar instrucciones como el uso de mascarillas, distanciamiento social, protección y planes de contingencia para personas vulnerables y proporcionar recursos de protección al personal sanitario.

- ¿Cómo es posible que Sanidad prohibiera los eventos científicos de profesionales sanitarios y no impidiera la celebración de esas manifestaciones y actos?

Por la necesidad de utilizar algunos de ellos con intencionalidad política y rentabilidad partidista.