AstraZeneca confía en que todavía pueda haber vacuna antes de finales de año

Después de que AstraZeneca anunciase el pasado martes que suspendía los ensayos de la vacuna de la Universidad de Oxford por la «reacción adversa grave» de un voluntario, la compañía farmacéutica no tira la toalla y sigue confiando en que tendrán la vacuna antes de 2021. Así lo manifestó ayer el consejero delegado deAstraZeneca, Pascal Soriot, durante un encuentro virtual con medios de comunicación.

«Creo que todavía podemos tener una vacuna antes de que termine este año o a comienzos del próximo», afirmó Soriot en declaraciones recogidas por Efe, quién recordó que las interrupciones de los ensayos clínicos de este tipo a causa de eventos adversos no son precisamente inusuales, pese a la alarma generada. «En realidad, es muy común y muchos expertos lo corroborarán», dijo en este sentido el directivo, al tiempo que matizó que «la diferencia con otros ensayos de vacunas es que el resto del mundo no los está mirando. Ellos paran, estudian y los reanudan».

El consejero si bien no precisó cuándo se reanudarán los ensayos. Algo que, según los expertos en vacunas consultados, no está en sus manos. «Podrán continuar cuando el Comité de continuidad del ensayo lo autorice, lo que sucederá una vez se esclarezca la causa de la mielitis transversa que ha desarrollado uno de los voluntarios», explica Mariano Esteban, jefe del Grupo de Poxvirus y Vacunas del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), del CSIC. Esteban, tras explicar que los investigadores ya han dado transmisión de lo ocurrido a la FDA y a la EMA, hizo hincapié en que estas suspensiones «es algo normal», por lo que podrán continuar «en unos días si se demuestra que no hay correlación de la vacuna con la mielitis».

En caso de que sí sea la causa de la enfermedad, «el ensayo con la vacuna continuará, tal y como ha sucedido con otras. Eso sí, habrá que ver la incidencia», explica el científico, que se muestra prudente en cuanto a la posibilidad de que la vacuna de Oxford pueda estar disponible a finales de 2020: «La empresa tiene sus intereses, pero las farmacéuticas ya han asegurado que no van a proceder a la distribución de vacunas hasta que no se demuestre su eficacia y seguridad».

«Tenerla a finales de año es posible, pero depende del comité externo y del tiempo que los tengan detenidos. En caso de no recibir autorización los investigadores continuarán desde dónde estaban», añade Vicente Larraga, del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, del CSIC. Es decir, en las fases finales de los ensayos clínicos antes de recibir la autorización de los organismos reguladores para proceder a inmunizar a la población. Ahora bien, en ese caso, la vacuna se retrasaría «bastante. Yo pensaría más en 2021», añade.

Lo que podría retrasar, llegado ese caso, la distribución de la vacuna a nivel global. Sin embargo, Soriot sostiene que la capacidad de fabricación para la distribución de la vacuna a nivel global debería estar lista a comienzos de 2021 y que la compañía quiere que esta esté disponible para todas las regiones del mundo al mismo tiempo.