Investigación
La planta común que podría ser clave en la lucha contra el Alzheimer: el compuesto que intriga a los científicos
Una de las líneas clásicas de investigación se centra en la acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la comunicación entre neuronas
El aloe vera lleva años instalado en muchas casas por distintos motivos: aliviar una quemadura, calmar una irritación, hidratar la piel. Pero ahora la planta vuelve a colocarse bajo los focos por una razón muy distinta. Un estudio publicado en Current Pharmaceutical Analysis sugiere que algunos compuestos del aloe (en especial el beta-sitosterol) podrían interactuar con enzimas del cerebro relacionadas con la pérdida de memoria en la enfermedad de Alzheimer.
Una de las líneas clásicas de investigación en Alzheimer se centra en la acetilcolina, un neurotransmisor esencial para la comunicación entre neuronas. En personas con Alzheimer suele observarse un descenso de este mensajero químico, lo que se asocia a problemas de memoria y deterioro cognitivo.
Aquí entran en escena dos enzimas: acetilcolinesterasa (AChE) y butirilcolinesterasa (BChE), responsables de degradar la acetilcolina. Desde hace décadas, parte de los fármacos usados para el Alzheimer intentan precisamente inhibir estas enzimas para que la acetilcolina permanezca más tiempo activa.
Qué ha encontrado el estudio del aloe vera
El trabajo no prueba un efecto en personas (ni siquiera en animales): se basa en modelos por ordenador (in silico), una fase temprana que se utiliza para estimar cómo encajan moléculas con determinadas dianas biológicas.
Además, los autores incorporan una primera criba de perfil de fármaco (absorción, toxicidad probable, etc.) y concluyen que el compuesto podría mostrar una absorción favorable y una toxicidad poco probable a niveles terapéuticos, aunque esto también forma parte de la predicción computacional.
La parte más delicada llega cuando el hallazgo se traslada al mundo real: este tipo de resultados preliminares no valida el uso de suplementos de aloe vera para tratar Alzheimer u otras demencias. Organizaciones como la Alzheimer's Association han advertido en distintas ocasiones contra reclamos terapéuticos basados en evidencia insuficiente y contra productos comercializados con promesas no probadas.
En otras palabras: incluso si un futuro fármaco derivado de esta línea funcionara, es probable que fuera sintomático (mejorar o estabilizar temporalmente síntomas), no necesariamente un tratamiento que modifique el curso de la enfermedad.
Y hay otro elemento práctico: el mercado de productos milagro alrededor del Alzheimer es un terreno abonado para exageraciones. La FDA estadounidense lleva años alertando sobre falsas promesas y tratamientos no probados comercializados con grandes titulares.