La OCU denuncia que nos engañan con el reciclaje de bricks

Insta al Ministerio de Transición ecológica a que "audite y controle" la gestión de todo el proceso

Cubos de reciclaje
Cubos de reciclaje

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) haciendo hincapié en que “la gran cantidad de envases que usamos puede constituir un serio problema ambiental” quisieron darle respuesta a todos aquellos negacionistas del reciclaje y demostrar que el proceso de residuos es el final perfecto para “la recuperación de los materiales”. Pero tras investigar sobre el final de una partida de 43 tetrabicks de zumo, los resultados son, cuanto menos desoladores.

El experimento se dividió en dos vertientes: por un lado “consulta a las instituciones, en concreto, a los ayuntamientos; y por otro, “seguimiento” sobre el terreno, como detectives del consumo. Los elegidos fueron 43 briks que habitualmente contienen zumos o leche, por su fabricación con capas de cartón, aluminio y plástico”, lo que hace “más difícil y menos rentable tratar sus materiales”. Tras introducir rastreadores GPS en cada brik, se depositaron en contenedores de envases en 21 ciudades de España sin diferenciar por tamaños y modelos de gestión de residuos.

Una vez “reciclados” la OCU siguió las señales que emitían los envases desde una central de datos con lo que elaboraron un mapa detallado del recorrido realizado por cada uno. El experimento con cada brik termina con la extinción de cada señal. A la vez se llevaron a cabo las gestiones con varios ayuntamientos para evaluar su conocimiento del proceso esperado de reciclaje. Finalmente se hizo una comparativa entre las expectativas y la realidad.

Según el estudio, el circuito deseado estaría formado por 6 fases que van “de la recogida separada, primer transporte, clasificación de residuos, el transporte a la planta de reciclado, la planta de tratamiento para recuperar el cartón y el vertedero donde acaban otros materiales”. La OCU ha descubierto que la recogida separada no es el problema y funciona sin fallos, porque los envases se han llevado aplantas de clasificación sin mezclarse, pero en la gran mayoría de los casos nunca se completó la fase completa de reciclado.

De hecho, “en nuestra prueba, la señal de 30 de los 43 briks se perdió durante la recogida y selección de los residuos. Para los restantes 13, estos serían los resultados”: Tres de ellos se perdieron en el vertedero juntoa la planta de clasificación; cuatro desaparecieron dentro de la propia planta de gestión y cinco acabaron en otros vertederos. Al final sólo un envase completó el reciclado completo.

Gráfico de "¿Dónde perdimos la señal de los 43 briks?"
Gráfico de "¿Dónde perdimos la señal de los 43 briks?"La RazónOCU

Los resultados ponen en duda las cifras oficiales

“Aunque la muestra es limitada y los briks constituyen un envase con dificultades específicas, los resultados ponen en duda los datos publicados sobre recuperación de envases. Además, el análisis de los datos deja al descubierto ineficiencias claras:
-Existen pocas plantas autorizadas en España: según nuestros datos, todos los briks que depositamos excepto uno tenían que haber ido a parar a una planta de la empresa Saica en Zaragoza. Esto obliga a largos desplazamientos para poder trasladar los residuos hasta ellas, lo que es costoso y poco sostenible. Hubo briks depositados en la provincia de Barcelona (Hospitalet y el Prat) que viajaron hasta plantas situadas en Sevilla, a casi 1.000 km de distancia.
-Las plantas autorizadas actualmente para reciclar los briks solo recuperan el cartón, mientras que el plástico y el aluminio, que suponen el 25% del material, se desechan. Y esto se admite así a pesar de que sí es posible recuperarlos, pues existió una planta en Barcelona con capacidad para hacerlo, pero cerró.
-En algunos lugares, como Valladolid, no recibimos señales de que se llegara a separar los envases en la planta de clasificación” OCU