¿Quién fue Isabel Zendal, la mujer que da nombre al nuevo hospital de Madrid?

Nacida Galicia, participó en una expedición que llevó la vacuna de la viruela hasta América y Filipinas

Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado, durante la Inauguración del Hospital Isabel Zendal
Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado, durante la Inauguración del Hospital Isabel ZendalEUROPA PRESS/J. Hellín. POOL Europa Press

Durante los últimos días, Isabel Zendal ocupa una parte del espacio en los periódicos y del tiempo en los informativos televisivos y radiofónicos, todo a cuenta del nuevo hospital de emergencias que se ha construido en Madrid, concretamente en la zona de Valdebebas.

El hospital ha sido inaugurado hoy y lleva el nombre de esta enfermera gallega, que a principios del siglo XIX luchó contra la viruela en América llevando la vacuna hasta este continente. Su madre murió en 1786 a causa de este virus, que ha sido uno de los más mortíferos de la historia y que desbastó Europa en el siglo XVIII al extenderse rápidamente, causando muertes y desfigurando a millones de personas.

Nació en 1773 en el municipio gallego de Órdenes (A Coruña) y se hizo enfermera tras lo ocurrido con su madre. Fue madre soltera y tuvo un hijo, que según unas fuentes era natural y según otras era adoptado. Años más tarde participó en la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna junto al médico, Francisco Javier Balmis, cuyo objetivo era que la vacuna de la viruela alcanzase todos los rincones del Imperio español.

Esta expedición es considerada la primera expedición sanitaria internacional de la historia, en la que se llevó hasta América a 26 niños, entre los que se encontraba su hijo, inoculados con la viruela.

En aquella época, no se practicaba la vacunación como la conocemos actualmente, sino que se realizaba la variolización, una técnica que consistía en extraer a una persona que estuviera ya en la última fase de la enfermedad, líquido de sus pústulas e inoculárselo a otra persona mediante una incisión hecha en el brazo.

La labora de Isabel Zendal en aquel viaje consistió en cuidar a los niños. Ella fue la figura materna que se encargó de dar confianza y cariño a los menores en un viaje de este tipo. Antes de llegar a México en 1809, pasó por Puerto Rico, Filipinas o las Islas Canarias, portando la vacuna de la viruela. Ya en México, se instaló en en Puebla, junto con su hijo, hasta su fallecimiento.