Alejandra Botto: «Perrotón no podía tener mejor presidenta que Doña Sofía»

Foto: Luis Díaz
Foto: Luis Díaz

La última aventura de esta actriz, abanderada de la adopción de animales, es el dogga: yoga con perro

La casa de Alejandra Botto es un ir y venir de perritos chiguaga. Cinco, nada menos: «Ahora tengo a Nicka, Hey, India, Bruno y Luca. Me fascina esta raza. Siempre he tenido muchos perros –dogo, doberman, mestizos...–, incluso gatos o un mono tití, pero nunca me ha faltado un chiguagua». La embajadora de Perrotón España que promueve la adopción y tenencia responsable de animales de compañía habla maravillas de la presidenta de honor: «No podríamos haber encontrado a nadie mejor que Doña Sofía, máxime cuando se es monárquica. Pero, más allá de lo que representa, es que adora a los animales, ha acudido a distintos eventos, se interesa por el día a día, nos visita... Creo que los que amamos a las mascotas estamos hartos de los animalistas de sofá, que lo único que hacen es perjudicar la adopción y la protección con su radicalismo en las redes. Hay mucha falta de información y de formación en este tema». De todos sus perros, y fallecido Bosco (que fue el perrito que dio nombre a la colección B.B. de chester y collares para canes que la artista diseña), «la más cariñosa es Nicka. Ha sido el estandarte que me ha acompañado en este viaje hacia la madurez. En las lágrimas y en las sonrisas; en los momentos duros y en los éxitos. Un perro es todo generosidad, siempre te apoya». La presidenta de El arca de Noé se reconoce una consentidora: «Duermo con los cinco, me tumbo en el sofá con ellos, les mimo y acaricio cuanto puedo, pero he aprendido de los etólogos y veterinarios que no es bueno humanizarlos. Ellos ansían una disciplina. Lo he visto incluso con los pitbull, que son PPP (perros potencialmente peligrosos). Si los tratas con una mezcla de cariño y rectitud, responden bien». Aunque los animales han llegado a su casa a través de adopciones, recogidos en la calle o de regalos, no está en contra de que haya gente que los compre. «No es ningún delito. Lo importante es que los cuiden», dice muy seria quien afirma que no podría tener una pareja a la que no le gustasen los animales y que espera que haya un cielo en el que pueda reencontrarse con todas las mascotas que se le han muerto. En cuanto a planes, dentro del marco Perrotón Christmas Market, ha puesto en marcha una iniciativa. «Soy la única que la desarrolla en España: Dogga By Alejandra Botto, que es yoga con perro. Estoy realizando diferentes master class en las que los asistentes practican la meditación con su perro. No hacemos posturas agresivas, pero sí muchos estiramientos y caricias para estrechar el vínculo entre amo y animal. Y salimos todos relajadísimos. Es una maravilla».