Isabel, así muere una reina

Tres años y 39 capítulos después de su estreno, la producción de Diagonal TV y TVE finaliza esta noche tras haber conseguido arrastrar a la audiencia y convertirse en referencia importante para las futuras series españolas

Esta noche, a las 22:30 en Televisión Española la Isabel la Católica cerrará los ojos para siempre en televisión. Después de tres años de reinado en el «prime time» de los lunes en la cadena pública, llega el inevitable final para «Isabel», lo que no ha impedido que a lo largo de sus tres temporadas y 39 capítulos haya conseguido cifras de audiencia como la del penúltimo capítulo, en el que anotó un 16,8% de cuota de pantalla y reunió frente al televisor a 3.347.000 espectadores.

Por las tierras de los Reyes Católicos –unos 50 decorados naturales– han desfilado más de 250 actores y 6.000 figurantes, que en 2.400 horas de grabación han contado la vida de Isabel desde que tenía 14 años hasta su muerte en Medina del Campo en 1504. «Lo importante no es llegar a tu destino, lo interesante es el camino que eliges», asegura María José García Mochales, guionista de «La señora» e investigadora que prepara una tesis sobre la serie. «Isabel» comenzó siendo una vaga idea que tardó en tomar forma y estuvo mucho tiempo guardada en el cajón por una cuestión presupuestaria. «La primera vez que me hablaron de ella yo estaba haciendo una ficción llamada ‘‘HKM’’ (2008) y ya llevaban un tiempo detrás de ello; había un proyecto de Daniel Tubau y José Castillo, pero dio muchas vueltas», nos desvela José Luis Martín, coordinador de guiones. El problema radicaba en si hacerla «desde un punto de vista de historicismo radical, con el riesgo de ser aburrida, o todo lo contrario, que fuese como ‘‘La señora’’, pero en el siglo XV». En 2012 y cuando casi los decorados iban a ser desmontados, se le dio luz verde al proyecto. El éxito no estaba garantizado, pero sí se puede entender el proceso. Según García Mochales, «la cadena se jugó bastante dinero al lanzar una producción que si hubiese fracasado habría supuesto unas pérdidas enormes». Antes de «Isabel», «era una época en la que predominaban las series familiares y ciertas productoras fueron apostando por otro tipo de géneros y se fueron asentando en las cadenas». Quizá el acierto de TVE fue el de «golpear primero para llevarse el mérito». Pero también la coyuntura fue una gran ayuda para rodar la serie: «Hubo ciertas ficciones de época que influyeron en que ‘‘Isabel’’ pudiera hacerse, empezando por ‘‘Cuéntame cómo pasó’’ que fue un pelotazo con lo que le costó emitirse». El miedo a que las series que estaban basadas en nuestra historia no cuajaran se eliminó con «Amar en tiempos revueltos», que sucedía en un paso por la Guerra Civil. Luego llegó «La señora» y, según García Mochales, «las cadenas se dieron cuenta de que la historia interesaba y que el espectador no era tan tonto como se pensaba». Pero el momento decisivo fue el estreno de «Los Tudor» en España a partir de 2010.

Un final conocido

La serie comenzó con cifras de audiencia siempre por encima de los tres millones de espectadores, llegando en algunos casos a reunir a más de cinco millones en algún momento de la emisión. Pero en opinión de García Mochales, la clave del éxito de «Isabel» radica en «la identificación con el personaje: averiguar cómo consiguió Colón convencer a la reina para realizar el viaje o por qué de repente deciden expulsar a los judíos y moriscos. Aunque también hay que destacar el esfuerzo por humanizar al personaje de Isabel y saber cómo se sintió cuando empezaron a morir sus hijos y cuando todo por lo que había luchado se desmoronaba y caía en manos de un traidor como Felipe el Hermoso, cercano a su enemigo francés». Paso a paso la ficción fue ganando seguidores atraídos por una parte poco conocida de nuestra historia, un elenco de actores muy importante y el cuidado y el mimo de los distintos departamentos de producción como maquillaje, vestuario o decorados. «Algunos historiadores no ven claro el hecho de que las series puedan divulgar la historia, que sólo los libros y manuales dan detalles. En lo que se refiere a la primera temporada, en los libros de segundo de Bachillerato, el relato de cómo Isabel llega al trono ocupa tan sólo dos líneas y hasta la conquista de Granada es un párrafo», afirma la guionista. Mientras que muchos estudiosos consideran los anacronismos existentes en la serie como errores y que la parte de la dramaturgia no es rigor histórico, García Mochales mantiene en su tesis que «hay que adaptarse a las formas o al lenguaje del medio pero dentro de la historia: la ficción es un gran vehículo divulgativo».

«Isabel» ha marcado un antes y un después en la ficción nacional y lo demuestra la acogida que tuvo el preestreno del último capítulo la semana pasada. En él podremos ver cómo la reina, consciente de que se acerca su muerte, consume sus últimas fuerzas para intentar arreglar todos los asuntos que tiene pendientes, sobre todo, la sucesión. «Es mi deseo que todos sepan que morí igual que viví, plantando cara a mis enemigos», le dice a Fernando en su lecho. Los actores comentaron durante la «première» sus sensaciones ante el final de un proyecto en el que han estado tan involucrados. «Fue especialmente emotivo, porque era también la despedida de los compañeros después de tres años de trabajo», explicó Jenner, mientras que Rodolfo Sancho hizo hincapié en la «tristeza en lo personal porque se acaba algo muy bonito». La escena de la muerte de la Monarca está inspirada en el cuadro «El testamento de Isabel la Católica» que Eduardo Rosales pintó en 1864, y se rodó de un tirón sin muchos ensayos. «Queríamos dejar que la emoción saliera sola», confiesa Jenner.

Ahora TVE ya ha dado el visto bueno a una serie sobre Carlos V sobre la que ya se está trabajando en los guiones, pero José Luis Martín nos avisa: «Es completamente nueva, no tiene el mismo planteamiento, ni el mismo tono que ‘‘Isabel’’ porque es otra historia. Que nadie busque la cuarta temporada de la serie, no es una secuela: ‘‘Isabel’’ termina con Isabel».

Guión: Tramas cuidadas y pocas licencias dramáticas

José Luis Martín ha sido el coordinador de guiones de la segunda y tercera temporada de la serie y ya son dos años los que lleva sin vacaciones. «Los historiadores interpretan los huecos en la historia pero nosotros tenemos que rellenarlos», afirma. Confiesa que su truco «es tratar a ‘‘Isabel’’ como una serie cualquiera, si no, corres el riesgo de que la historia se te coma» por la abundancia de datos, acontecimientos y personajes, pero siempre hacerlo «sin perder el norte, caer en falacias o reinterpretar lo que pasó». Sólo se han permitido un par de licencias en la trama: «En una alteramos el orden en el tiempo –como hacer coincidir el aborto de la reina con la batalla de Toro– y en otra, en la muerte del príncipe de Portugal, que se supone que se cayó del caballo, pero resulta que el mayordomo fue sospechoso en la época». El trabajo con tres equipos consiguió unos guiones cuidados al máximo con retos «como el de localizar el manifiesto de Juana la Beltraneja, que estuvo perdido hasta 1920».

Rigor histórico: Investigación en profundidad

Teresa Cunillera es investigadora especializada en el siglo XV y asesora de la serie, y es la persona que resolvió algunas de las dudas del equipo de «Isabel», por ejemplo, en temas como la comida: «En los últimos episodios sugerí el manjar blanco, que se le da de comer a Juana cuando estaba desganada y que es un preparado muy nutritivo de la época». También nos revela oficios que fueron utilizados en la ficción, como «el trinchante, el encargado de partir la carne, que debía tener las uñas y los dientes limpios, nunca limpiarse los zapatos antes de servir y pertenecer a la nobleza, como el encargado del orinal». El proceso siempre comenzaba con la lectura del guión y entonces Cunillera «elaboraba un informe de varias páginas con sugerencias que ellos aplicaban o no». Cunillera ayudó con su investigación a aclarar algunas polémicas como «los partos, el protocolo del luto –que podía ser blanco, negro o pardo– y la eterna duda entre llamarles altezas o majestades». Gracias a su empeño en recorrerse bibliotecas y consultar libros, la serie goza de un rigor histórico de inestimable valor. «Yo estoy encantada con mi trabajo», confiesa risueña.

Elenco: Actores que no se parecen a los Reyes Católicos

La lista de actores españoles involucrados en el reparto es interminable: Rodolfo Sancho, Michelle Jenner, Pablo Derqui, Bárbara Lennie, Ginés García Millán, Pedro Casablanc, Sergio Peris-Mencheta, Irene Escolar, Alicia Borrachero, Álex Martínez, Jordi Díaz, Pere Ponce, Daniel Albaladejo, Eusebio Poncela, Fernando Guillén Cuervo, Raúl Mérida yÚrsula Corberó, entre muchos otros. La reina Isabel ha ido evolucionando junto con Jenner: «Esta temporada es en la que peor lo pasa el personaje por su doble papel de reina y madre», asegura. La actriz tuvo que ir adaptando su interpretación a una Isabel «que se va empequeñeciendo» y que incluso engorda y envejece a ojos vista, momentos que Jenner clava a la perfección con la ayuda del maquillaje y el vestuario. Tanto gusto le cogió Rodolfo Sancho a su personaje que incluso se planteó la posibilidad de que la ficción de Diagonal TV acabara con la muerte del rey Fernando. Un gran trabajo actoral, aunque algunos especialistas se quejaron de que los actores no se parecen a los Reyes Católicos.