Jesús Álvarez: «No hay presentador con quien no haya trabajado»

Desde que entró por la puerta de RTVE hasta hoy han pasado cuarenta años. Lleva más de media vida delante de las cámaras ofreciendo la mejor actualidad deportiva.

Desde que entró por la puerta de RTVE hasta hoy han pasado cuarenta años. Lleva más de media vida delante de las cámaras ofreciendo la mejor actualidad deportiva.

Día tras día, Jesús Álvarez se cuela en sus casas ofreciendo la mejor información deportiva de TVE. Hijo de los periodistas Jesús Álvarez y Beatriz Cervantes, desde que llegó a la cadena pública cuando aún no había cumplido la veintena, ha dedicado prácticamente toda su carrera a los deportes. Y de esto hace ya cuarenta años. En estos años en «su casa» le ha dado tiempo a hacer prácticamente de todo, incluso a bailar en el popular concurso «Mira quien baila».

–40 años en TVE, ¿Qué se siente?

–En realidad, son 40 años en RTVE porque empecé primero en la radio y prácticamente después di el salto a la televisión. Se siente mucho vértigo al ver todo el tiempo que ha pasado y la dedicación que he tenido a la misma empresa, o en términos deportivos, a la misma camiseta durante cuatro décadas.

–A estas alturas, habrá visto pasar de todo...

–En ese sentido me considero un privilegiado, porque he tenido la oportunidad de hacer muchas cosas impensables en otras profesiones como viajar por todo el mundo, estar en sitios donde la mayoría de la gente mataría por estar y al lado de las grandes figuras del deporte. Me considero un afortunado por hacer un trabajo que me encanta y me ha dado la oportunidad de estar en los acontecimientos deportivos más importantes.

–¿Qué cree que le queda por ver?

–Dos cosas: unos Juegos Olímpicos en Madrid, que ya lo veo bastante complicado y que España supere las 22 medallas olímpicas que conseguimos. En Río de Janeiro este año está complicado, a ver si hay suerte en Tokio. Por lo demás he visto de todo, desde ganar medallas olímpicas, grandes campeonatos del mundo y ver a los grandes deportistas triunfar en sus especialidades.

– ¿Cuál ha sido el peor momento del que hayas tenido que informar?

– Sin duda, en el año 85 en la final de la Copa de Euroa, en el Hessel de Bruselas donde hubo 39 víctimas italianas que murieron afixiadas por los hooligans. Tener que contar todos los cadáveres e informar de lo que estaba sudeciendo es lo más duro que he vivido en toda mi carrera profesional.

–En general suele ser más agradecida la información deportiva que la general...

–Sin duda. Con la información deportiva siempre haces sonreir a alguien. Siempre se dan noticias buenas porque el deporte da muchas satisfacciones.

–Se presta más atención al fútbol que a otros deportes, ¿por qué?

–Somos un país futbolero y la gente lo demanda más que otros deportes pero eso no signific que en esta casa no se tenga una vocación polideportiva. Hubo una temporada que nosotros teníamos los derechos de acontecimientos deportivos que otras cadenas ignoraban. Como servicio público que somos, tenemos que atender a todas las demandas de la información deportiva.

–Tus padres también eran periodistas...

–Yo siempre digo que soy periodista por genética, porque yo en un primer momento quería estudiar ciencias. Me interesaba lo audiovisual, pero enfocado desde el punto de vista más de las ciencias que de las letras. Cuando llegó el momento de matricularme en la facultad pensé que todo lo que yo había visto en mi vida y lo que sentía era el periodismo. Mis padres murieron cuando yo era muy joven, entonces no me pudieron transmitir ni grandes conocimientos ni inquietudes relacionados con la profesión. Por eso digo que soy periodista por genética.

–¿Cómo ha sido el camino para llegar a donde está hoy?

–Largo y no siempre lleno de cosas gratificantes. En cuarenta años pasas por muchos niveles y muchos estamentos. Yo en RTVE he hecho de todo, retransmisiones, he sido enviado especial, he presentado programas... Siempre al servicio de la información, aunque yo prefiera la parcela deportiva.

–Empezaste muy joven...

–Efectivamente, empecé, como se suele decir, en pantalón corto. Eso sí, con la inmensa fortuna de trabajar con los monstruos sagrados de la televisión como Joaquín Soler Serrani, Lalo Azcona, Pedro Macía, Joaquín Arrozamena.. Todos. No hay presentador de televisión con el que yo no haya trabajado a a lo largo de estos años. Han pasado muchos, pero desde luego, que el más veterano de los presentadores que hay ahora mismo soy yo.

–Dices que en RTVE has hecho de todo. También bailaste...

–En cuarenta años da tiempo a hacer mucha cosas. Soy un hombre más de retos que de metas, y lo del baile me lo planteé como un reto. No había bailado en mi vida y no me gustaba. Creo que no lo hice del todo mal, por lo menos me entregué con mucha pasión para que no se notase mi falta de conocimiento. No he seguido bailando, pero ahora en las bodas, bautizos y comuniones, todo el mundo quiere bailar conmigo. Piensan que se y no tengo ni idea.