Los insectos se cuelan en los fogones de «Masterchef»

El «talent» propone pruebas más duras y estarán presentes cocineros que suman en total 60 estrellas Michelin.

Jordi Cruz prueba el plato de un concursante
Jordi Cruz prueba el plato de un concursante

El «talent» propone pruebas más duras y estarán presentes cocineros que suman en total 60 estrellas Michelin.

La nueva edición de «MasterChef» nace bajo el lema: «Te cambiará la vida». Y no es palabrería, es un hecho más que demostrado. Tras su paso por el «talent» hasta un 85 por ciento de los participantes de las anteriores entregas han convertido la gastronomía en el centro de sus vidas. Fabian, por ejemplo, finalista de la primera edición es ahora cocinero en Foodinthebox y Inês&Co Catering y Vicky, ganadora de la segunda entrega es hoy responsable de Vicky Pulgarín Catering. «Lo mejor es la experiencia y lo peor los nervios. La verdad es que ahora veo todo como un sueño lejano», comenta el joven, que recomienda a los nuevos concursantes que «aprovechen la experiencia».

Un punk y un banderillero

En estos cinco años, más de 70.000 personas se han inscrito en los «castings» de «MasterChef». Próximamente se estrenará la quinta edición, que arranca con la selección final de concursantes entre cincuenta aspirantes a ganarse la vida entre fogones. Entre ellos está un punk que trabajó diez años para Esperanza Aguirre, un ex jugador de fútbol de Primera División, una «instagramer», un banderillero, una panadera brasileña, un culturista y un diseñador de moda de Mongolia, entre otros. La más joven tiene 23 años y la más veterana 65. «Es un abanico amplio que refleja todos los segmentos de la sociedad. Además de ser buenos cocineros, todos son singulares, muy diferentes entre sí. El público se lo va a pasar pipa», comenta el «chef» Jordi Cruz, que repite en el jurado junto a Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo-Nágera.

Tras un quinquenio en el «prime time» de La 1 –a los que se ha de sumar las ediciones «Junior» y «Celebrity»– es necesario encontrar nuevos estímulos para la audiencia. Con el fin de que sus seguidores no se sientan saciados se ha buscado revitalizar el concurso con una nueva mecánica. «Ahora no valdrá ser bueno, se tendrá que ser el mejor», afirma Macarena Rey, CEO de Shine Iberia, la productora del programa. Así, quien gane la prueba semanal, ahora cuenta con ventajas para la siguiente semana. Entre ellas, poner trabas al resto de concursantes.

Entre las primeros retos que se podrán ver destacan cocinar a 10 grados bajo cero en plena estación de esquí de Huesca y preparar los platos como se hacía en la Edad Media. Para ello se trasladan al castillo templario de Ponferrada, donde ponen a prueba su talento ante 200 extras vestidos como caballeros. «Dice mucho de cómo es ahora el ‘‘talent’’, porque parecía que estuviésemos haciendo una película, no un concurso», señala Pepe Rodríguez.

Aunque el ingrediente estrella de las innovaciones son los insectos. Los participantes tienen que aprender a preparar lo que se considera «la proteína del futuro», que incluye desde hormigas a larvas de gusano. «Yo como de todo, pero siempre me había resistido a estas especies. Esta edición me ha abierto un poco los ojos. Las hormigas tienen un sabor cítrico que bien trabajado puede ser muy estimulante», comenta Cruz. También se potenciará la repostería de alta cocina y se insiste en el maridaje de los platos con vino con la ayuda de Josep Roca, uno de los grandes nombres del sector que estará presente. Más de 60 estrellas Michelin participan en «MasterChef», entre ellos Eneko Atxa, Dani García, Joan Roca o Joël Robuchon.