Territorio «Apaches» en la ciudad

Alberto Amman, Verónica Echegui, Eloy Azorín e Ingrid García Jonnson

Series Atresmedia rueda una historia de venganza y redención en el barrio de Tetuán.

A principios de los años 90 algunas calles del madrileño barrio de Tetuán, como también sucedió en Carabanchel y en Vallecas, eran un territorio apache, en las lindes de una capital que miraba para otro lado mientras desaparecía toda una generación víctima de las drogas o de los trapicheos y delitos menores. Sólo algunos jóvenes se salvaban de ese destino tan pegajoso como el alquitrán y tan duro como darse de bruces un día sí y otro también contra el mismo socavón. Tetuán es el epicentro geográfico y anímico de la serie «Apaches», la nueva ficción de Series Atresmedia que produce New Atlantis. En el origen está la novela homónima de Miguel Sáez Carral, publicada por Planeta, a partir de algunos sesgos autobiográficos. En la dirección, un profesional que se mueve como pez en el agua en los escenarios urbanos menos amables: Daniel Calparsoro («Guerreros»), («Salto al vacío»). El elenco reúne a Alberto Amman (Goya al mejor actor revelación por «Celda 211»), Veronica Echegui («La gran familia española»), Eloy Azorín («Sin identidad), Paco Tous («Con el culo al aire) y Lucía Jiménez («Alatriste»).

Vuelta a los orígenes

La serie es la historia de la forzada vuelta a los orígenes de un chico, Miguel, que salió del barrio y ahora es periodista. Una hecatombe familiar le hace regresar al lugar del que se quiso exiliar emocionalmente, ese barrio de Tetuán del que su padre renegaba como parte de su futuro. Como un búmeran ahora tendrá que cruzar esos límites a los que siempre se negó para salvar a sus seres queridos.

«Miguel logró salir de un barrio en el que las vecinas seguían sacando las sillas a las puertas de su casa en las noches de verano y en el que los hombres al anochecer bebían cerveza y alcohol barato», cuenta Alberto Amman, que confiesa que le enganchó la historia porque «es un modelo de ficción que en España todavía no está trillado por su nivel de realismo y de crudeza».

A Calparsoro ya le rondaba por la cabeza hacer una adaptación cinematográfica de la novela, pero, por esas acrobacias del azar, se encuentra rodando una serie de televisión. «Y estoy encantado. Es verdad que el ritmo de rodaje es mucho más vertiginoso, porque vamos muy ajustados de tiempo, pero se está haciendo como yo quería: con un concepto cinematográfico, en exteriores...». El director califica la trama de «Apaches» como una «narración épica en la que una familia se las apaña para salir juntos de un problema muy serio».

En ese sentido, Amman admite que los momentos más conmovedores son los que vive con su padre. «Está educado a su imagen y semejanza, con una moral y unos valores íntegros. Era su inspiración para marcharse de un lugar donde no había posibilidades, en el que socialmente se incentivaba el consumo de heroína mientras la Policía hacía la vista gorda, donde todos estaban sumidos en la decadencia moral». Pero no se autoexilió con una mirada inocente. Arrastra muchas mochilas de su pasado, demasiadas. Por esa razón, «se ve en las calles de su niñez con una rabia aparentemente contenida que acaba explotando».

La nueva producción de Atresmedia tendrá doce capítulos y no habrá una segunda temporada, aunque le sonrían los índices de audiencia. «Es una ficción autoconclusiva, una adaptación cinematográfica, que no se puede pervertir dándole una continuidad que podría parecer algo forzosa», dice Calparsoro. La temporada se dividirá en tres partes formada por cuatro capítulos en los que, además del melodrama familiar, habrá acción, amor y una historia de amistad de esas que se forjan a sangre y fuego en la infancia.