«The Walking Dead», huir no es suficiente

Con la miel, aunque sería más apropiado decir con la sangre –trantándose de zombies– en los labios. Así se quedaron los seguidores de «The Walking Dead» tras el parón de la cuarta temporada, que justo en el Ecuador de la trama, hizo un parón estratégico para las fechas navideñas. A partir de hoy, cada lunes, Fox emite los ocho capítulos restantes de la temporada (que consta de 16 episodios), menos de 24 horas después de su estreno en Estados Unidos. El último episodio, emitido el pasado noviembre, congregó a 12 millones de seguidores en el país americano, lo que supuso un fuerte remonte en las audiencias de una producción que había ido perdiendo fuelle. De hecho, el estreno de la temporada se selló con 16 millones de seguidores, lo que la colocaba como la serie más vista de la historia de la televisión por cable. A tenor de las cifras y por la presión de uno de los grupos de fans más activos de la televisión, la productora ha confirmado que habrá una quinta temporada.

Discurso de brutalidad

Así, la trama continúa donde se quedó en el último episodio, con el Gobernador enfrentándose a otro de los protagonistas, Rick, y a su gente. De esta manera, la acción vuelve a poner a los personajes al borde de la sangre y en la dificultad de tomar decisiones difíciles a golpe de pistola. Como ya era la seña de identidad del argumento, basado en los cómics de Robert Kirkman, sólo habrá una salida, acabar con la vida de algunos para conseguir un bien superior: la supervivencia de los hombres. El productor de la serie Scott Gimple definió este tipo de diatribas como «participar en el discurso de la brutalidad para proteger a su gente». Además, para añadir un ingrediente de presión, la epidemia de gripe mortal sigue acechando a estos personajes de un mundo devastado. El grupo de protagonistas podría tener que volver a huir por las desoladas carreteras si quieren sobrevivir, o, quizá, haya un modo de volver a hacerse fuertes en ése u otro refugio.

Uno de los elementos que están por confirmar es si la presencia de zombis (y por consiguiente de acción), que es lo que más gusta a los fans, se verá aumentada en los capítulos finales o, por el contrario, se apostará más por la tensión psicológica, otro de los fuertes de esta serie, pródiga en giros argumentales, tantos, como los que se han producido detrás de las cámaras de realización. En la segunda temporada, el primer director, Frank Darabont, fue despedido por la mala racha de audiencia y en su lugar tomó los mandos de la nave Glen Mazzara, aprovechando el mismo parón para los meses de invierno que ahora finaliza, y que tampoco sigue al frente de la producción. Como toda serie basada en un argumento previo, además, han sido frecuentes las polémicas sobre el argumento de la producción televisiva, que ha tomado en algunos aspectos un rumbo diferente del guión que marca el cómic, como personajes que no mueren y estaba previsto que lo hicieran, secundarios en el papel que ganan peso en la televisión e historias que, simplemente, se han inventado.

En el capítulo de anécdotas de esta producción, hay que contar, por ejemplo, con los seguidores que llevan la cuenta en la red del número de zombis que han sido aniquilados, y ya van más de 300. En varias webs incluso llevan la clasificación de los mayores carniceros de muertos vivientes entre los personajes principales. Los actores que interpretan a monstruos son personas corrientes de Atlanta (en el sur de EE UU, lugar donde se rueda la ficción y que ha vivido pocos rodajes de renombre que la pongan en el mapa), pero estos ciudadanos reciben un cursillo de interpretación y tienen prohibido hablar con los protagonistas «humanos» para conseguir una sensación más grande de alienación y desconocimiento mutuo. Cuidado, ya están aquí.

La cadena estadounidense AMC estrenó ayer el capítulo que hoy pueden ver ya los españoles en el canal temático, apenas unas horas después de su estreno. Esta premura es fundamental para que los aficionados no busquen otras formas de acceso. Además, en el caso de España, los capítulos estarán inmediatamente disponibles para su visionado bajo demanda en el servicio Yomvi de Canal + para consumo remoto y on-line. Los usuarios de este servicio podrán ver cada nueva entrega durante un mes desde la fecha de emisión, y para los no iniciados, también podrán tener acceso a los episodios de las tres primeras temporadas hasta el mes de abril, cuando está previsto que termine la cuarta.