El Centro de Adicciones Tecnológicas trata ya a 124 personas

Son 39 adolescentes y 85 padres y madres

Más de 1.500 personas están en un proyecto de prevención/Foto: Connie G. Santos
Más de 1.500 personas están en un proyecto de prevención/Foto: Connie G. Santos

El Centro de Adicciones Tecnológicas trata ya a 124 personas, 39 adolescentes y 85 padres y madres

El Centro de Adicciones Tecnológicas de la Comunidad de Madrid ha hecho balance esta mañana de sus primeros ocho meses de vida. Desde que se pusiera en funcionamiento el pasado mes de abril, 39 adolescentes están siendo ayudados a la hora de superar su dependencia. Del mismo modo, 85 padres y madres de niños con este problema están colaborando con el programa. A estas 124 personas, que conforman un total de 85 familias, hay que añadir otras 1.583 que se encuentran en estos momentos en el proyecto de prevención.

José Moreno Ortiz, director del centro, explicó que los trabajos se están llevando a cabo con familias empadronadas en la comunidad, con hijos de entre 12 y 17 años, y que presentan una "sintomatología más severa"en torno a la adicción a los videojuegos, redes sociales y dispositivos móviles. Para ello, se han aplicado "terapias individuales y familiares". Estos casos han venido derivados principalmente de "servicios sociales, hospitales y colegios", aunque también algunos proceden de medios de comunicación.

"Se trata de situaciones que nos llegan por adicción a la tecnología, pero lo que comprobamos es que esconden otros problemas más graves, como el bullying, conflictos entre los progenitores, la depresión o la ansiedad. Estos jóvenes se refugian en una realidad virtual, donde no tienen esos problemas", afirmó Moreno.

Además de trabajar con familias y menores, el centro también se encarga de formar a profesionales (un total de 679) para detectar estos casos. Del mismo modo, se han puesto en marcha 12 talleres para padres y madres y ocho para adolescentes.

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, cerró el acto para destacar que el Centro, "un servicio social pionero", contribuye "a la mejora del uso inadecuado"de las nuevas tecnologías por parte de los jóvenes de Madrid, lo que demuestra "el vínculo que tiene esta Administración con la familia y la infancia". En opinión de Garrido, "las nuevas tecnologías tienen un gran potencial", por lo que quitar "las pantallas a los adolescentes es como dejarlos desnudos". Pero también cree que detrás de su adicción se esconden "un bajo rendimiento escolar, el aislamiento social y la pérdida de identidad".