El trasplante infantil, uno de los principales retos de la ONT

Como ya avanzó LA RAZÓN, los donantes aumentan un 13% en los primeros tres meses del año

Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)
Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)

"El reto nos lo plantea la desproporción que existe entre oferta y demanda". Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), explicaba así uno de los principales retos del "sistema español", uno de los mejores del mundo, durante la XII Reunión Nacional de Coordinadores de Trasplantes y Profesionales de la Comunicación que se celebra hoy y mañana en Zaragoza. "Es un problema dramático por la dependencia que existe de tamaño", porque mientras que sí se pueden trasplantar hígado y riñón de adultos, todos los órganos torácicos (corazón y pulmón) son muy difíciles de conseguir. "Se necesita dar con el tamaño y el tipo de sangre exactos", afirma el director de la ONT. En España cada año se hacen unos 50 trasplantes de riñón pediátricos, mientras como apunta la doctora Elisabeth Coll, "entre 120 y 130 niños esperan cada año"a que llegue un órgano para ellos. Y es que los menores que están a la espera de un pulmón "pueden esperar más de un año a que éste llegue", añade la experta de la ONT. Eso sí, sólo el 7 por ciento fallece mientras está en lista de espera.

Y es que estos datos concuerdan con el perfil del donante que supera los 60 años. "La media de donantes infantiles al año es de 30", por lo que las necesidades no se cumplen. Es más, en 2014, la cifra se redujo a 23. Por este motivo, como explica la doctora Coll, "esta situación es la única que se valora para crear una lista europea, aunque aún no exista". Gracias a ella se podrían coordinar mejor los trasplantes de menores de 16 años.

El lugar más lejos al que han ido los especialistas en busca de un corazón "fue una unidad especializada del Hospital Gregorio Marañón que viajó al norte de Alemania". Para que se agilice la donación en niños, las UVI pediátricas son claves, "aunque cuenatn con una mortalidad muy baja", añade Matesanz.

Por todo ello, la donación de vivo sigue siendo una de las más utilizadas y como señala Coll, "en el trasplante de riñón el perfil del donante es el de una mujer de unos 39 años, mientras que el del receptor es un varón de 8 años. Es decir, madre e hijo". En lo que se refiere al trasplante hepático, "el sexo del donante está más igualado, pero el receptor es un niño de 2,3 años". La supervivencia de los menores es muy elevada, "más del 90 por ciento superan los cinco años"posteriores a la operación. Los resultados son más o menos igual de buenos tanto de donante vivo como de muerto.

En lo que se refiere a cifras globales de donación, como ya adelantó LA RAZÓN, en el primer trimestre de este año el número de donantes ha aumentado un 13 por ciento, mientras que el de trasplantes también ha subido un 12 por ciento. Como apunta Matesanz, "hemos hecho 126 trasplantes más que en los tres primeros meses del año anterior"y "la tasa de donante por cada millón de habitantes podría superar el récord de 36 del año anterior porque ahora nos situamos en el 37,2 por ciento". Es importante resaltar la gran subida que representa la donación en asistolia (parada cardiaca) que "se ha incrementado un 72% en estos primeros meses"con respecto al año anterior.