España, a la cola en controles de calidad a los profesores

Un informe de la OCDE sobre Educación Secundaria revela que el 36% de los maestros españoles no somete su trabajo a ningún tipo de evaluación

Tanto en España como en la OCDE, la ratio de estudiantes por profesor es de 12 alumnos
Tanto en España como en la OCDE, la ratio de estudiantes por profesor es de 12 alumnos

En más de una ocasión, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha insistido en la necesidad de establecer evaluaciones en los centros para los maestros. Unos controles de calidad que buscarían mejorar la eficacia de los educadores, un punto de partida que podría incidir directamente en la mejora del rendimiento de los alumnos. Basta con echar un vistazo a los datos del popular informe PISA que sitúa a nuestro país a la cola de los países desarrollados en materias básicas como lengua y matemáticas, esta podría ser una vía para salir del pozo. En esta misma línea puede interpretarse el Estudio Internacional sobre la Enseñanza y el Aprendizaje (TALIS), realizado por la OCDE sobre la labor de los docentes y que se dio a conocer ayer. Llama la atención el hecho de que un 36% de los españoles encuestados asegura trabajar en centros donde no son evaluados formalmente, por un 63,7% que sí lo son. A tenor de este dato, España es el segundo país donde menos se evalúa a los docentes –en Italia el porcentaje se sitúa en un paupérrimo 29,9%– situándose la media en un 92,6%. En contraste, destacan casos como los de Reino Unido, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Chipre, Estados Unidos, Corea del Sur y Singapur, donde el porcentaje de profesores «auditados» alcanza el 100%. En este sentido, hay que apuntar que en torno al 34% de los docentes trabaja en centros cuyos directores señalan que existe un déficit de profesores cualificados y/o de buen nivel de rendimiento. Un dato inferior al promedio de la OCDE, que alcanza el 38%.

Otro de los puntos a tener en cuenta de este estudio revela que los españoles dedican 18,6 horas semanales a las clases, lo que les coloca por debajo de la media de la OCDE, situada en 19,3. Del mismo modo, en nuestro país se dedica menos tiempo al total de horas empleadas en la docencia, lo que incluye, además de las clases, la corrección de ejercicios, la planificación de las lecciones o las reuniones en el centro escolar: 37,6 horas semanales, por 38,3 de media mundial. De esta forma, en ambos casos, nuestro país se situaría en torno a la mitad de la tabla dentro de una treintena de países. En horas específicas de clase, el ranking lo lidera EE UU, con 26,8 semanales, mientras que en último lugar se situaría Noruega, con 15. En lo que respecta al total de horas empleadas a la semana, Japón es el primer país de la lista, con 53,9, en contraste con Chile, que la finaliza con 29,2.

Así, si bien los maestros españoles no están a la cabeza en lo que a horas lectivas se refiere, hay que apuntar que el último informe de la OCDE que mencionaba el salario de los profesores, presentado en 2011, revelaba que percibían un sueldo muy por encima de la media. Así, en lo que respecta a la ESO, percibían una retribución inicial de 40.923 euros anuales, que podía aspirar a un salario máximo en la escala de 57.304 euros. La media de la OCDE era de 29.472 y 47.740 euros en ambos conceptos, mientras que la de la UE-21 oscilaba entre 29.459 y 47.374 euros. Como ejemplo, puede recordarse el caso de Francia. Según el informe TALIS, un docente francés emplea, como un español, 18,6 horas a la semana en las clases. Sin embargo, su salario anual puede ser hasta 16.000 euros menor que el de un español, con un total de 24.219 euros.

Por otro lado, en el informe, en el que se han encuestado a 106.000 profesores de Secundaria y que representan a un total de cuatro millones en más de 30 países, España ha participado con 3.339 docentes y 192 directores pertenecientes a 192 centros. En nuestro país, el 59% son mujeres –frente al 68% de media–, tienen una media de 46 años –tres más que en la OCDE–, el 97% tiene título universitario u otro de educación superior equivalente –90% de media total–, cuentan con 18 años de experiencia –16 en el resto de países–, el 89% trabaja a tiempo completo –82% en la OCDE– y el 81% disfruta de contrato indefinido –83% de promedio mundial–. En lo que respecta a la distribución de su tiempo, los encuestados aseguran que la mayoría de horas lectivas –el 77%– las dedican a la enseñanza, un 15% se destina a mantener el orden en las aulas y un 7% se emplea a labores administrativas. Con todo, el informe también profundiza sobre cuestiones relacionadas con las políticas educativas de los centros. Sobre los propios centros, la proporción de profesores que trabaja en centros públicos alcanza el 74%, por debajo del 78% de la OCDE. La media de alumnos por colegio se sitúa en 545, por 508 de la OCDE. Y en ambos casos, la ratio de estudiantes por profesor es de 12 alumnos.

El informe TALIS también repasa el clima escolar en relación con los alumnos. El 38% de los profesores españoles trabaja en centros cuyos directores informan que sus alumnos no son puntuales. Mientras, el 25% trabaja en colegios en el que el absentismo es un hecho habitual. En todo caso, ambos datos están por debajo del promedio: el 55% de los profesores de la OCDE alerta de la impuntualidad y cuatro de cada diez afirma que existe absentismo. En lo que nuestro país sí supera con creces la media es en el trato con alumnos inmigrantes. El 30% dice trabajar en centros con más del 10% de estudiantes que poseen una lengua materna distinta al idioma de enseñanza. El porcentaje de la OCDE es del 17%. Además, un 16% asegura que desarrolla su labor en centros con más del 30% del alumnado procedente de hogares desfavorecidos, lo que alcanza el 19% de media mundial.

¿Cómo se ven a sí mismos los profesores? En el caso de España, más del 97% afirma sentirse bien preparado para su trabajo, por encima del 90% de media de la OCDE. En cuanto a los directores, la inmensa mayoría –98%– se encuentra satisfecho con su trabajo.