Héroes con cara de perro

La caída del Puente Morandi en Génova ha vuelto a poner en valor la labor de los canes de los equipos de rescate

La caída del Puente Morandi en Génova ha vuelto a poner en valor la labor de los canes de los equipos de rescate.

Cuando hay una tragedia no copan titulares, pero siempre están ahí. Su labor es imprescindible en las situaciones de rescate de personas, en especial cuando el tiempo juega en contra de los servicios de emergencias. Por si alguien tiene dudas, estamos hablando de los perros. Su papel a la hora de hacer menos dramáticas las grandes catástrofes ha vuelto a quedar demostrado tras el colapso del Puente Morandi en Génova. Todo gracias a que tienen un gran sentido del olfato, y también del oído. Además, los canes nunca dejan de sorprender por su valentía, fidelidad y entrega en determinadas labores sociales. Son verdaderos héroes caninos.

Pero no hace falta irse a los sucesos más funestos de la historia para poner en valor su labor; hay muchos ejemplos en la vida cotidiana. De los perros guía a los de rescate, pasando por los que detectan drogas y explosivos. Cualquier persona puede presenciar en su día a día una situación en la que el mejor amigo del hombre hace cosas impresionantes por su dueño.

Uno de los que centró el foco mediático tras arriesgar su vida por salvar a las personas sepultadas en el terremoto de la ciudad italiana de Amatrice en 2016 pereció hace unos días fruto de un envenenamiento. Kaos, que así se llamaba, fue junto a su dueño, Fabiano Ettore, uno de los primeros en llegar al lugar de la tragedia tras el fuerte temblor. Kaos trabajó sin descanso durante semanas para ayudar a los profesionales de los servicios de rescate en las labores de búsqueda de personas, e incluso permitió sacar algunas con vida y que la dramática cifra de casi 300 muertos no fuese aún más abultada.

Kaos vivía con Fabiano en la provincia italiana de Rieti hasta que desapareció la noche del 27 de julio. Tres días después fue hallado muerto, un hecho que su dueño se decidió a hacer público con rabia e impotencia porque desde el primer momento sospechó que no se trataba de una desaparición voluntaria. «Espero que no puedas tener paz mientras vivas. Se lo has quitado a toda una comunidad... Sí, porque él salvó vidas. Espero que nunca lo necesites». Es el mensaje que publicó Ettore tras confirmarse el envenenamiento de Kaos. El perro era tan querido Italia que tras su muerte se inició una investigación para esclarecer lo ocurrido que aún no ha concluido. El testigo de Kaos lo recogerá Kora, su hija, una cachorra de solo unos meses que pasará por los mismos entrenamientos que su padre para convertirse en una nueva heroína.

Y es que Kaos es solo uno de los más de 30 perros que han dejado su huella en la historia. Uno de los primeros héroes caninos que se recuerdan es Barry, un San Bernardo célebre por haber salvado la vida de más de 40 personas en su trabajo como rescatador en las montañas rusas. De hecho, su leyenda es tal que ha inspirado múltiples historias de ficción. Tras su muerte, su cuerpo fue conservado en el Museo de Historia Natural de Berna, en Suiza. También en París hay un monumento en su honor.

Pero puede que la más conocida sea Laika, la perra espacial soviética, la misma que se convirtió en el primer ser vivo en orbitar la Tierra y viajar al espacio. Fue en 1957. Por desgracia, murió pocas horas después del despegue por el estrés que le produjo el lanzamiento y por la falta de oxígeno. También es de sobra conocido Balto, un husky siberiano que lideró a un grupo de perros en la tarea de llevar vacunas a un pueblo con una epidemia de difteria en medio de la nieve.

Los canes tampoco se han librado de participar en conflictos bélicos. En la I Guerra Mundial, el sargento «Stubby», un american pit bull terrier, ayudó a las tropas americanas gracias a su capacidad para detectar ataques con gases mostaza. Este chucho alertaba a sus compañeros humanos de la proximidad del veneno, lo que les salvaba de una muerte segura.

Pero no hace falta viajar al extranjero; en España también hay ejemplos de héroes de cuatro patas. Uno de ellos es Ajax, un pastor alemán de la Guardia Civil que detectó una bomba preparada para estallar en un atentado de la banda terrorista ETA.

Estos son solo algunos ejemplos de los muchos canes que han llegado a convertirse en leyenda. De distintas razas, de diferentes edades y en diversos lugares del mundo, el instinto de protección y devoción por los demás de los perros es algo que hasta ahora no se ha observado en ninguna otra especie.