La Audiencia de Pontevedra archiva el caso de la desaparecida Sonia Iglesias

Imagen de archivo de Sonia Iglesias
Imagen de archivo de Sonia Iglesias

Sonia Iglesias, de 38 años, salió de su casa el 18 de agosto de 2010 para ir a una tienda de calzado. Esa fue la última noticia que se tuvo de ella. Después de casi cinco años de investigación, sólo se encontró a un presunto responsable, pero finalmente se le ha levantado la imputación porque no hay pruebas contra él. Por ello, la Audiencia Provincial de Pontevedra ha decidido archivar el caso de forma provisional, a la espera de puedan aparecer nuevas pistas que puedan ayudar a saber qué pasó aquella fatídica mañana. De esta manera, la Sala Cuarta de la Audiencia tira por tierra los deseos de la familia y desestima la petición de continuar con el proceso judicial contra el que era la pareja sentimental de Sonia en la fecha de su desaparición. la Fiscalía se sumaba a las peticiones de la familia y solicitó que se sometiera al sospechoso al test de la verdad, una prueba que podría haber arrojado nuevas pistas sobre el caso. El magistrado ha preferido no solicitar esta prueba porque podría vulnerar los derechos del acusado y porque no se tienen registros de que sea totalmente fiable. Además, el archivo provisional se basa en la idea de que de seguir adelante el caso estaba abocado al fracaso ante la fragilidad de las pruebas