La Biblia como una serie de televisión

Alberto de Mingo explica en su libro las claves para entender el texto sagrado desde nuestro punto de vista actual.

Grandes figuras del cine como Charlton Heston han interpretado para la gran pantalla historias biblicas
Grandes figuras del cine como Charlton Heston han interpretado para la gran pantalla historias biblicas

Alberto de Mingo explica en su libro las claves para entender el texto sagrado desde nuestro punto de vista actual.

En la última década las series de televisión viven su época dorada, ficciones como «Stranger Things» o «Juego de Tronos» se han convertido en verdaderos movimientos de masas. Alberto de Mingo Kaminouchi en su libro recientemente publicado, «La Biblia de principio a fin» (Ediciones Sígueme) , hace un símil entre estas y la obra más antigua y divulgada de la historia, la Biblia. «Una de las primeras cosas que se enseña actualmente en cualquier curso de introducción a la Biblia es que, aunque suele editarse en un único volumen, no es un solo libro, sino un conjunto de obras de autores de diferentes épocas, con perspectivas culturales y teológicas distintas. Aunque, a pesar de la diversidad de autores, épocas de composición, géneros literarios y enfoques teológicos, podemos adivinar un hilo conductor, un relato que arranca con el Génesis y culmina en el Apocalipsis; un poco como las series de televisión, que van desgranando su trama a lo largo de varias temporadas, a menudo rodadas por distintos directores: nos muestran un argumento que se va desplegando lentamente, episodio tras episodio».

Alberto de Mingo Kaminouchi es un misionero redentorista que estudió Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y fue ordenado sacerdote en 1993. Actualmente es profesor de teología moral bíblica en la Saint Louis University (Madrid) y en la Academia Alfonsiana (Roma). En esta nueva obra se pretende analizar los principales contenidos y los descubrimientos realizados en las últimas décadas, que suelen quedar restringidos a los círculos más especializados. A lo largo de sus páginas, el autor ofrece una amplia panorámica de cada uno de los libros bíblicos. Protagonistas, escenarios geográficos, acontecimientos históricos, culturas, géneros literarios y un sinfín de informaciones complementarias ayudan a reflexionar sobre el por qué de estos relatos.

Existen series que han llegado a la pequeña pantalla en multitud de ocasiones pero en versiones totalmente diferentes que han dependido de la interpretación del creador, algo que también ha pasado con la Biblia, de Mingo comenta que: «Se ha escrito por gente muy distinta que le ha dado distintas interpretaciones, a veces de acuerdo con la fe de las iglesias y a veces no. Dentro de las iglesias cristianas no es lo mismo la interpretación de un católico que las distintas lecturas de los grupos protestantes, incluso dentro de la Iglesia católica habría distintas lecturas», a lo que añade, «creo que cada vez que un lector del siglo XXI lee la Biblia esta haciendo su propio ''remake'', no es lo mismo leerla en la época de Santa Teresa que ahora y es lo que trato de hacer con este libro, que el lector de nuestros días pueda tener un acceso con las claves de hoy». En la obra nos relata cómo historias tan conocidas como la creación tienen varias versiones no solo las comúnmente aceptadas, «la creación del hombre y la mujer cuenta con otra versión donde esta no fue creada a partir de la costilla del hombre, sino que fueron creados al mismo tiempo», explica de Mingo.

La calificación por edades en las producciones audiovisuales protege a los más jóvenes de escenas en temas como sexo, violencia y otros contenidos para adultos pero, ¿y en la Biblia? «Hay biblias adaptadas para niños, pero es un libro para adultos. Hay veces que la gente dice que la Biblia es muy violenta pero una sociedad que coloca en primera página el final de ''Juego de Tronos'' no debería escandalizarse por las cosas que pasan en la Biblia, con lo que diría que a la edad en la que se puede ver ''Juego de Tronos'' se puede leer la Biblia, pero no mucho antes», comenta.

Fuente de inspiración

A la humanidad nos atrae una buena historia, ya sea real o ficticia, y muchas de ellas tienen su inspiración en libros. De Mingo explica alguno de los casos que han sido inspirados por el sagrado texto: «Historias como ''El cuento de la criada'' nos relatan cómo una mujer que no puede tener hijos ofrece a su sirvienta para tenerlos y para entender esa teoría necesitas conocer la costumbre que se tenía en el Antiguo Testamento» y subraya que «hace poco oí a un obispo hablar de cómo ''Gran Torino'', de Clint Eastwood, es la historia de Cristo transportada a Detroit; la Biblia sigue presente en la cultura mucho más de lo que parece». Hoy en día se trasportan a la pequeña pantalla relatos de todo tipo, pero parece ser que la Biblia es un proyecto demasiado ambicioso cuya realización necesitaría de una gran superproducción, «se pediría mucho del director, porque tiene personajes muy delicados y complejos y al mismo tiempo posee escenas del Hollywood de los años 50 como las de la película ''Los diez mandamientos''. Tendría que conjugar momentos mas intimistas o poéticos con escenas épicas. Además, contaría con muchas temporadas, pasaría por lugares maravillosos y mostraría objetos muy interesantes, culturas exóticas. Requeriría mucho presupuesto, pero no más que para rodar ''Juego de Tronos''», finaliza de Mingo.