La Fiscalía pide que las pacientes del doctor Morín declaren otra vez

La fiscal teme que se anule el juicio si sólo se reproduce en DVD el testimonio de las mujeres que abortaron

El doctor Morín y su mujer, ayer, en el momento de acceder a la Audiencia de Barcelona
El doctor Morín y su mujer, ayer, en el momento de acceder a la Audiencia de Barcelona

La fiscal teme que se anule el juicio si sólo se reproduce en DVD el testimonio de las mujeres que abortaron

La Audiencia de Barcelona acogió ayer la primera sesión del nuevo juicio al doctor Carlos Morín, conocido como «doctor muerte». Declararon las partes, no los acusados. Morín vuelve a sentarse así en el banquillo, junto a su esposa y una decena de médicos y trabajadores de sus clínicas, para afrontar, nuevamente, una petición fiscal de cerca de 300 años de prisión, acusado de practicar un centenar de abortos ilegales en sus cuatro clínicas de Barcelona, al menos desde 2007.

Sin acuerdo en la declaración

La Fiscalía pidió que las pacientes de sus clínicas vuelvan a testificar en el nuevo juicio, después de que el Tribunal Supremo ordenase repetir la vista oral. En esta primera sesión, dedicada a las cuestiones previas, la fiscal rechazó la petición del abogado de Morín, Miquel Capuz –propuesta apoyada por casi todas las defensas– de que, en vez de citarlas, se reprodujera en la sala el DVD de sus declaraciones del primer juicio para evitar que tuvieran que pasar de nuevo por este trance.

Pero la fiscal se opuso porque ve riesgo de que el Alto Tribunal los abocara a un tercer juicio. «En el Supremo no se acepta esta forma», y añadió que limitarse a reproducir el DVD sería lo contrario de lo que éste estableció al ordenar repetir el juicio. «Sé que es impopular que diga esto, pero elementales puntos del proceso penal impiden que el Ministerio se adhiera a esta propuesta», afirmó sin que el Supremo se hubiera pronunciado al respecto.

La Audiencia de Barcelona había absuelto a Morín, a su mujer y a nueve acusados más en 2013, tras meses de juicio. Entendió que los abortos denunciados por la Fiscalía quedaban amparados por la antigua ley o por la aprobada en 2010: o estaban dentro de las 14 semanas de gestación en que se permite la interrupción libre del embarazo o había riesgo de daños físicos o psíquicos para la madre y el feto, sin que se superaran las 22 semanas de plazo máximo. Sin embargo, tras un recurso de la Fiscalía, el Supremo obligó a repetir el juicio porque no se había tenido en cuenta como prueba el testimonio de los periodistas de una televisión danesa que habían hecho un reportaje con cámara oculta en sus clínicas. Las defensas han cuestionado la validez del reportaje, elaborado bajo «engaño» de los periodistas, lo que implica una vulneración de la intimidad del testimonio.

El abogado de Morín pidió que, dado el estado de salud de su cliente, no se le obligue a estar en todas las sesiones del juicio y pueda ir sólo el día de su declaración y en el turno final de palabra. La Fiscalía no se opuso, aunque recalcó que sólo en el caso del doctor, no de su mujer.