Los estremecedores audios de La Manada: «El Prenda está supersalido»

Los amigos de los condenador por la violación en Sanfermines comentan los abusos

Los miembros de La Manada se fotografiaron con el uniforme de guardia civil de Antonio Manuel Guerrero/Atlas
Los miembros de La Manada se fotografiaron con el uniforme de guardia civil de Antonio Manuel Guerrero/Atlas

Salen a la luz nuevos audios de los miembros de La Manada.

Hoy han salido a luz nuevos audios de los miembros de La Manada, unos mensajes que grabaron en su grupo de Whatsapp justo antes y después de abusar sexualmente de la joven madrileña, en Pamplona.

Los ha destapado en exclusiva el Programa de Ana Rosa y sacan a la luz las conversaciones que los amigos de los condenados intercambiaron entre sí después de que estos cometieran los abusos en un portal y cuando siguieron de juerga por las calles de Pamplona.

Esa noche, antes de abusar de la joven, mandaron varios audios a su chat de amigos de La Manada. En uno de ellos se puede escuchar cómo uno de los miembros del grupo ya anunciaba sus oscuros deseos: "Yo, en verdad, una buena gorda en los cinco, en Sanfermines, sería apoteósico. Es que te digo una cosa, es que prefiero eso a un pepino de tía yo solo", explica a sus amigos.

Tras la agresión, el "Prenda"anuncia a los miembros del grupo de Whatsapp que habían estado con una chica. Sus amigos parecen conocer bien sus reacciones porque comentan: «Quillo, parece que estoy viendo a El Prenda. Los notas ahí liados con la tía y él metiendo mano por todos lados, con la cara que se le pone de calentón, que le da igual echar para un lado a un amigo con tal de meter mano él".

Está fue una de sus últimas conversaciones, después llegó el silencio al grupo. Habían sido detenidos. Los amigos de Sevilla comenzaron a sospechar que los arrestados por la violación en grupo eran ellos.

El Programa de Ana Rosa también ha mostrado nuevas fotografías de La Manada. En algunas de ellas posan con uniformes de la Guardia Civil, probablemente del agente del grupo, Antonio Manuel Guerrero, mientras apuntan con armas al fotógrafo.