Más de 3.000 médicos han sufrido trastornos mentales y adicción a las drogas

De los 3.099 profesionales que han recurrido al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, el 90% ha logrado recuperarse.

Los médicos de atención primaria son los más afectados
Los médicos de atención primaria son los más afectados

Ejercer la medicina en una gran ciudad no siempre en sinónimo de reconocimiento y satisfacción laboral. De hecho, el volumen de trabajo, sobre todo en atención primaria, el estrés, la carga de responsabilidad y los problemas laborales han provocado que 3.099 médicos hayan formado parte del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), puesto en marcha en la mayoría de los colegios médicos españoles hace 14 años. El balance del periodo 1998-2012 refleja que los problemas más habituales los trastornos mentales (67 por ciento), las adicciones -el alcohol (16%) y las drogas (7%)-, aunque este último aspecto ha descendido en los últimos años en favor de la patología dual (10 por ciento). Este proyecto de la Organización Médica Colegial (OMC), que surgió a iniciativa del Colegio de Médicos de Barcelona, refleja que entre un 10 y un 12 por ciento de los médicos en ejercicio pueden sufrir a lo largo de su vida profesional un trastorno mental o una adicción al alcohol y a otras drogas. En cuanto a las especialidades, los médicos de familia son los que más ayuda solicitan (40 por ciento del total), seguidos por cirugía general, medicina interna, pediatría, psiquiatría y anestesiología (un 5 por ciento en cada una de ellas), traumatología (3 por ciento) y ginecología (2 por ciento).

Los profesionales con más experiencia acumulan los mayores porcentajes. El 38 por ciento de los casos se dan en los médicos de 51 a 60 años, seguidos de los que tienen entre 41 y 50 años (26 por ciento), entre 31 y 40 (19 por ciento) y los mayores de 61 años (8 por ciento). La relación contractual de estos profesionales es en su mayoría de contrato fijo, grupo que alcanza el 61 por ciento, mientras que el motivo para acudir al PAIME es en su mayoría por voluntad propia (77%). En este sentido, se observa que un 18 por ciento lo hacen por un consejo de alguien cercano y un 1% por denuncia. En los casos en el que el profesional ha sido diagnosticado por un compañero, éste en su mayoría de los casos declara trastornos del ánimo (27,8%), problemas con el alcohol (22,9%) y trastornos adaptativos (15,3%). Por su parte, en cuanto a sexo y a edad del paciente, se explica que los varones (53%) y los médicos de más de 50 años (38%) son los más afectados. En relación con el ámbito en el que se desarrolla el trabajo, el 78 por ciento de los casos se dan en las grandes ciudades, sobre todo en las comunidades de Cataluña (1.612 casos), Andalucía (531), Madrid (405), País Vasco (149), Castilla y León (85) y Castilla La Mancha (73).

Durante la presentación se hizo hincapié en el trabajo realizado en los dos últimos años, periodo en el que se han realizado 641 primeras visitas al PAIME y 7.622 sucesivas, cuyo resultado ha sido la baja laboral en 162 de los casos. Estos profesionales han permanecido sin trabajar una media de 168 días, de los cuales 31,7 han permanecido ingresados, informa Ep.

Prevención

Ante todo ello, el presidente de la OMC, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, indicó que los médicos «también enferman», circunstancia que considera especial, ya que «tardan mucho en llegar a la asistencia y muchos de ellos no tienen ni médico de cabecera". A todo ello se une el hecho de que sus enfermedades «pueden suponer un riesgo para los pacientes», lo que se complica aun más «en situaciones de dependencia a determinadas sustancias», señala. Esto ha servido para detectar a 59 médicos que estaban en riesgo de mala práxis, de los que 55 que tenían conflictos en su entorno laboral. Otra de las consecuencias ha sido el cambio del ámbito laboral, que ha permitido cambiar de centro a 13 profesionales sanitarios.

No obstante, y reivindicando el valor de este programa pionero en Europa, sostiene que el PAIME ha supuesto que muchos médicos se hayan reincorporado a su labor y que «pocos» se hayan retirado de la profesión. Todo ello debido a que los pacientes «tienen derecho a ser tratados y diagnosticados por médicos en perfectas condiciones», subraya. De hecho, el 90 por ciento de los médicos logra superar sus problemas y vuelven a ejercer su trabajo con total normalidad y sin riesgo para los pacientes. Además, manifiesta que las únicas personas capaces de tratar y controlar a los profesionales «son los propios médicos». Por ello, y para que no se automediquen, éstos se encargan también de controlar sus recaídas, ya que se les realiza seguimiento continuo.

Un dato que llama poderosamente la atención es el porcentaje de médicos residentes que recurren al programa y ya representan un 9 por ciento de los casos. El informe refleja la importancia de incluir en las facultades de Medicina formación para cuando se enfrenten al mundo laboral, ya que al solicitarles un 9 de media para acceder y una nota alta en el MIR pueden sufrir «un choque» si no acceden a la especialidad requerida. A esto hay que añadir las circunstancias laborales actuales, en las que hay "reducción de sueldos, problemas de agresiones y poca valoración del desarrollo profesional, algo que nos preocupa mucho», aseguró el secretario general de la OMC, Serafín Romero.