El mastín también lucha contra el cáncer

El programa Tiendanimal Educa lanza un proyecto para jóvenes supervivientes de tumores.

Los jóvenes disfrutan de la expedición con mastines
Los jóvenes disfrutan de la expedición con mastines

El programa Tiendanimal Educa lanza un proyecto para jóvenes supervivientes de tumores.

Como en todas las situaciones, tras superar una enfermedad comienza un periodo de recuperación en el que el paciente realiza una rehabilitación tanto física como mental. Los perros y el campo siempre son buena opción para mejorar una salud todavía frágil debido a la fatiga hospitalaria a la que está expuesto el paciente. En esta ocasión, la trashumancia es la actividad que ayudó a cinco valientes supervivientes de cáncer, recorriendo los más recónditos lugares que guardan extraordinarios entornos naturales y en los que se mantienen tradiciones ancestrales con la naturaleza como principal protagonista. «Los miembros del equipo han demostrado tener una fuerza física e interior increíble. Son un verdadero ejemplo de superación y esta aventura, además del reto personal que ha supuesto para cada uno, ha servido para estrechar los lazos entre ellos», asegura Manuel Calvo, director de Eventos y Relaciones Institucionales en Tiendanimal y fundador presidente de MaratónDog.

De esta manera, la primera edición de la iniciativa solidaria de la «Aventura Trashumante entre lobos y mastines», enmarcada dentro del programa Tiendanimal Educa, organizada por la asociación sin ánimo de lucro MaratónDog y con el patrocinio de la empresa malagueña Tiendanimal y de la marca Royal Canin, concluyó el pasado 18 de julio. Dicha aventura dio a conocer a los protagonistas, la provincia de León y el Principado de Asturias por las zonas donde la trashumancia sigue teniendo un papel activo en la sociedad. En esta actividad entra en escena el perro de raza mastín español. Este can, junto a la trashumancia son los grandes valedores de la biodiversidad y de la fauna autóctona española.

Una historia de supervivencia

Una expedición que aúna una historia de supervivencia contra el cáncer de cinco jóvenes con la cultura centenaria del mastín. Y es que nunca se debe olvidar la función del can a lo largo de cientos de generaciones. Una función en este caso de protección contra los lobos de la zona que tratan de atacar los rebaños de los pastores. El mastín es el mejor repelente contra estos animales nocturnos. Pero el trato del mastín y el lobo se podría considerar una relación de amor-odio. A fin de cuentas, este tipo de perro sigue teniendo gran relevancia por la acción de protección que tienen contra los lobos y otros peligros.

La naturaleza es salud

Además, sirve para mostrar cómo los perros son capaces de ayudar a la recuperación de una enfermedad tan costosa como el cáncer. Ni animal ni humano desperdiciaron la oportunidad de conocer increíbles paisajes de la Cordillera Cantábrica y ubicar el campo base en la Cueta (el pueblo más alto de León) dentro del Parque Natural de Babia y Luna, Reserva de la Biosfera. Los miembros de esta expedición hicieron el recorrido acompañados de cinco pastores que, junto a un total de 70 mastines, cuidaron más de 7000 ovejas. Este contacto con los animales y la naturaleza hicieron valorar todavía más la tarea de estos perros. Calvo añade que «uno de los objetivos principales era que los jóvenes conocieran de primera mano la tarea de los mastines como protectores del ganado». Pero no solo eso, sino que una actividad tan cercana con la naturaleza hizo valorar a estos jóvenes lo realmente importante en la vida: la salud.

Esta historia busca educar y transmitir sobre la importancia de conservar la riqueza cultural, que es parte de nuestras raíces, confirmando una vez más que el perro, además de un animal de compañía, es todo un mito que sigue hoy vivo. Es un mensaje de concienciación contra el abandono y maltrato animal. Un ejemplo más de hasta qué punto los perros son capaces de ayudar a las personas en los peores momentos. En esta ocasión, los mastines no solo apoyan a los pastores a sus rebaños, sino que también para los niños supervivientes de cáncer son de gran utilidad. Asimismo, colaboran con el mantenimiento de estas prácticas de campo como es la trashumancia. En definitiva, los perros son el animal indicado para la vida cotidiana de la persona. Es capaz de cuidar un rebaño al tiempo que ayuda a superar una enfermedad como el cáncer.