Greenpeace denuncia una grave falta de control sobre los residuos radiactivos de Fukushima

La organización ecologista Greenpeace ha denunciado una grave falta de control sobre los residuos radiactivos de Fukushima, tras publicar informes que versan sobre la situación actual en la zona del accidente, con motivo este miércoles, 11 de marzo, del cuarto aniversario del desastre. En este sentido, la organización ha advertido de que se siguen liberando importantes cantidades de contaminación y de que la probabilidad de nuevos accidentes sigue siendo alta. Además, también subraya que el parón nuclear de Japón desde hace año y medio demuestra que esta energía es innecesaria y pide su cierre definitivo.

Según el informe 'La Crisis Nuclear Japonesa. Informe sobre el estado de Fukushima Daichii' Greenpeace ha destacado problemas como el desconocimiento de la ubicación exacta de los núcleos fundidos, causantes de la emisión de la radiactividad peligrosa para la salud y el medio ambiente. En este sentido, ha añadido que se acepta que una gran proporción se ha derretido a través de las vasijas a presión. Por otro lado, subraya que hay agua contaminada por todas partes. Así, asegura que las aguas subterráneas se contaminan también debido a la contaminación superficial para, posteriormente, acabar en el océano Pacífico. El estudio refleja que oficialmente se emiten 800 toneladas más, de las cuales la mitad escapan sin control y contaminan cada día.

Asimismo, la ONG ecologista señala que existen elevados niveles de radiación. En concreto, explica que el nivel objetivo de descontaminación del Gobierno japonés a largo plazo es de 0,23 micro Sv/h, aunque detalla que en el monitoreo que realizó, en octubre de 2014, encontró que un 59% de las mediciones de radiación sobrepasaban el nivel objetivo. "Hay radiación a niveles suficientemente altos como para plantear problemas de salud para las personas que siguen conviviendo a diario con esta contaminación", añade al respecto. También ha sido testigo del almacenaje de los residuos radiactivos incluso en los patios traseros de las viviendas, entre otros problemas.

Por su parte, el segundo informe 'Los efectos de Fukushima. El declive de la industria nuclear se precipita' ofrece una perspectiva general del impacto que ha tenido el desastre de Fukushima en la industria nuclear, tanto en Japón como en el mundo entero. De este modo, asegura que Japón sigue adelante sin energía nuclear y que el reinicio de los reactores no significa que se haya evaluado su seguridad nuclear global. Además, indica que todavía falta calcular el coste real del desastre, que en febrero de 2013 se situaba en 169.000 millones de dólares.

Por último, la organización ha subrayado que está recogiendo firmas parar los procesos de reapertura que se han puesto en marcha en Japón, hasta el momento para la central nuclear de Sendai y Takahama, y pedir el cierre definitivo de todos los reactores nucleares de Japón.