Los osos polares usan el viento para cazar

La dirección del viento les sirve para oler dónde encontrar y cazar sus presas

Una osa polar junto a su cría en Canadá
Una osa polar junto a su cría en Canadá

La dirección del viento sirve a los osos polares para oler dónde encontrar y cazar sus presas, fundamentalmente focas anilladas, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Alberta (Canadá) recogido por Servimedia.

El trabajo, publicado en la revista ‘Scientific Reports’, se basa en datos de telemetría por satélite recogidos en 123 osos polares adultos de la bahía de Hudson (Canadá) durante 11 años, con los que combinaron los movimientos de los animales con los patrones de viento para inferir cómo buscan a sus presas.

“Los depredadores buscan presas usando olores en el aire y su éxito depende de cómo se muevan en relación con el viento”, explica Ron Togunov, autor principal del estudio, quien añade que “viajar a través del viento da a los osos un suministro constante de nuevas corrientes de aire y maximiza el área que pueden sentir a través del olfato”.

Aunque este fenómeno se había sospechado en muchos animales, hasta ahora no se había cuantificado en mamíferos.

Las mejores condiciones para la ‘caza olfativa’ se dan por la noche durante el invierno, según apunta Andrew Derocher, coautor del estudio, que añade que esta labor se desempeña mejor cuando el viento sopla lentamente y en horas nocturnas, cuando los osos son relativamente activos y dependen más de su sentido del olfato.

Este hallazgo plantea interrogantes sobre las implicaciones del cambio climático. “Se prevé que las velocidades del viento en el Ártico aumenten, lo que dificultará potencialmente el olfato», apunta Togunov, quien señala que “es importante entender cómo el éxito de la caza del oso polar será afectado por estas condiciones cambiantes.