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Los monos son una de las especies estudiadas. Ellos saben modificar su actitud
Los monos son una de las especies estudiadas. Ellos saben modificar su actitud

Si están enfermos, algunos animales poseen la capacidad de esconder sus dolencias ante determinadas situaciones sociales. Pueden cambiar su comportamiento en momentos precisos y aparentar estar sanos para obtener beneficios a cambio. Una investigación elaborada por la bióloga Patricia Lopes, de la Universidad de Zúrich (Suiza), ha descubierto que si tienen la oportunidad de procrear, están rodeados de miembros más jóvenes o se sienten una amenaza, los animales aparentarán estar en buenas condiciones y dejarán a un lado su enfermedad.

Cuando están indispuestos, los animales reducen su actividad y duermen más. Hacen esto con el fin de ahorrar energías para su recuperación, pero ante determinados estímulos, son capaces de activarse. La bióloga responsable del estudio lo explica así: «Básicamente, los animales enfermos deben estar tranquilos porque de esta manera pueden recuperar energía y recuperarse más rápido. Pero si durante la enfermedad coinciden con una oportunidad única, como reproducirse, los animales pueden adaptar su comportamiento en función de sus prioridades y esconden su verdadero estado».

«El comportamiento que muestra un ser vivo evolucionado depende de las prioridades o motivaciones que tengan en un momento concreto. Si en ese instante la motivación es más importante que su enfermedad, aparentará estar en buen estado», explica Elena García, veterinaria y experta en comportamiento animal. Alimentarse, huir del enemigo o un posible encuentro sexual suelen ser los principales motivos.

«Los animales siempre se comportan de un determinado modo para poder sobrevivir. Sus conductas les permiten conseguir algo positivo o, por el contrario, evitar algo negativo», afirma Jaume Fatjó, doctor en veterinaria y director de la cátedra Fundación Affinity animales y Salud. Un ejemplo es la reproducción: «En algunas especies el apareamiento es algo difícil de conseguir. Si les surge esta oportunidad, cuando están enfermos, lo harán», añade Fatjó. Animales de diversa naturaleza fueron estudiados durante un tiempo. En concreto, monos, cerdos, aves, ratones y cebras. Todos ellos modificaban su comportamiento ante distintos contextos sociales.

Saber cuándo los animales camuflan su enfermedad es esencial para poder estudiar la propagación de las enfermedades infecciosas en personas. Las mismas bacterias afectan a diferentes especies en el reino animal –incluidos los humanos–. Y estas enfermedades «se adaptan al medio y buscan las manera de que les sea más fácil expandirse o reproducirse», dice García.

Según el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, cerca del 60% de las enfermedades infecciosas en seres humanos provienen de los animales. Saber cómo y cuándo éstas son capaces de propagarse es muy positivo para poder estudiarlas. «Una mejor comprensión de cómo el contexto social afecta al comportamiento de un animal puede mejorar nuestros modelos para el descubrimiento temprano y la propagación de las enfermedades infecciosas», aseguró Lopes.

Los expertos consideran además que los animales de compañía no suelen ocultar su enfermedad porque haciendo esto, no obtienen algo beneficioso a cambio. En el caso de perros y gatos que conviven con humanos, puede suceder lo contrario: en ocasiones finjen una dolencia para llamar la atención de sus dueños. Pero cuando están enfermos, suele ser complicado detectar y reconocer sus dolencias. Por ello, «hay que hacer un poco de esfuerzo por conocer los síntomas de enfermedades de los animales para poder reconocerlos. No sólo cuando son demasiado evidentes y ya es tarde», sostiene García.