Reincidentes tras salir de prisión

Ya son cinco los delincuentes que aprovecharon la derogación de la doctrina Parot para cometer nuevos crímenes.

Félix Vidal Anido
Félix Vidal Anido

Ya son cinco los delincuentes que aprovecharon la derogación de la doctrina Parot para cometer nuevos crímenes.

Tras la detención de Valentín Tejero, ya son al menos cinco los asesinos y violadores que reincidieron al salir en libertad por la derogación de la doctrina Parot. Antes de él, este pasado mes de junio, Pedro Luis Gallego, conocido como el «violador del ascensor», fue detenido en Segovia, donde llevaba a sus víctimas, después de cometer cuatro agresiones sexuales en las inmediaciones del madrileño Hospital La Paz. Su sobrenombre respondía a que se servía de su profesión, mecánico de ascensores, para acceder a los portales de sus víctimas y consumar allí las agresiones. En 1992, fue detenido por los brutales asesinatos de Leticia Lebrato, de 17 años, en Valladolid, y de Marta Obregón, de 19, en Burgos. Además, es responsable de al menos 18 violaciones. Su excarcelación estaba prevista para el año 2022.

Tres años antes, en 2014, Félix Vidal Anido, conocido como el «violador del estilete», fue arrestado por la Policía tras intentar agredir a una mujer en Lugo. Entre la década de los ochenta y la de los noventa llegó a violar a más de medio centenar de mujeres. Fue condenado a más de 70 años y finalmente cumplió 32. Pasó sólo unos meses en prisión por su último delito. Actualmente vive en Oviedo, lo que ha causado pánico e indignación entre los vecinos.

Apenas unos meses después, reincidía también Pablo García Ribado. En 1996 fue condenado a 1.721 años de prisión por cometer 74 violaciones, la mayoría de ellas en Madrid. Ya en libertad, en 2014, y tras permanecer encerrado 17 años y 41 días, se hizo pasar por fisioterapeuta a domicilio y ofrecía sus servicios en varias localidades de Guadalajara. Según denunciaron varias clientas, García Ribado las sometió a diversas agresiones sexuales. Conocido como el «violador del portal», está considerado el mayor depredador sexual de la historia de nuestro país. No contaba con ningún informe psiquiátrico que avalara su reinserción y mucho menos su puesta en libertad.

Por último, en enero de 2015 fue detenido en Sabadell (Barcelona) Antonio García Carbonell por su presunta vinculación con el crimen de una mujer de 75 años en una localidad de Gerona. Unos hechos que, precisamente, comenzaron a ser juzgados ayer en la Audiencia provincial y por los que se enfrenta a 23 años de prisión. Había cumplido 18 de los 270 años de cárcel que pesaban sobre él, una pena acumulada tras cometer varias agresiones sexuales, la última de ellas en 1999, cuando violó, secuestró y robó a una pareja en Olesa de Montserrat (Barcelona). Se da la circunstancia de que García Carbonell fue el primer preso común que salió en libertad tras la derogación de la doctrina.