Bogotá

60 millonarios distribuirán gratis la vacuna contra la malaria

El científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo tiene garantizada la distribución gratuita de la nueva vacuna contra la malaria en la que trabaja gracias a la colaboración de sesenta multimillonarios de distintas partes del mundo, algunos de ellos españoles, que financiarán las plantas donde se produzca.

Manuel Elkin Patarroyo, en Oviedo
Manuel Elkin Patarroyo, en Oviedolarazon

En una entrevista con la agencia Efe, Patarroyo, descubridor de la primera vacuna contra la malaria cuyos derechos cedió a la Organización Mundial de la Salud (OMS), garantiza que para la gente a la que se suministre la vacuna el precio no será superior al de su coste de producción, que cifra en unos diez céntimos de euros.

Asegura no sentirse "arrepentido"del gesto de ceder su vacuna a la OMS, pero que no volvería a hacerlo de la misma forma ni con este organismo y dice no estar preocupado por que se le reconozca o no el crédito de su investigación contra una enfermedad que causa más de un millón de muertes al año. "La inmortalidad no me trasnocha", subraya.

Patarroyo agradece la labor filantrópica de este grupo de potentados, cuyos nombres prefiere no hacer públicos, y que "no quieren recuperar ni un céntimo"a cambio de la inversión que realizarán para construir las plantas donde producir la vacuna.

El científico colombiano ha lamentado además la sentencia judicial que le impidió seguir realizando sus experimentos con una especie de monos del Amazonas cuyo AND es muy similar al de los humanos y en los que la nueva vacuna ya había demostrado una eficacia que ronda el 90 por ciento.

Una vez que pueda continuar su investigación con los primates, Patarroyo pronostica que en un periodo de un año podría iniciar las pruebas con seres humanos, un proceso que, a su juicio, será rápido dado que se trata de un camino "ya recorrido"con su anterior vacuna lo que les permite saber "donde están los baches y los problemas".

Aunque asegura sentirse "una piedra en el zapato"de la industria farmacéutica, Patarroyo afirma no querer retar a un conglomerado económico "demasiado poderoso"al que vincula al asedio que han ido sufriendo sus investigaciones, incluida la última sentencia judicial por tráfico de animales al capturar los monos con los que experimenta en territorio brasileño.

"Estamos en el Amazonas, en mitad de ninguna parte, y a poco más de 300 metros de la frontera brasileña....pero si los monos recorren cada días catorce kilómetros", afirma Patarroyo, que recuerda además que los ecologistas denunciantes hicieron comparecer en el Congreso de su país para hablar sobre este asunto a un exdirectivo de una multinacional farmacéutica dedicada a la fabricación de vacunas.

El científico ha agradecido además que el Gobierno de su país desbloqueara los fondos para sus investigaciones tras varios años de recortes que hicieron que éstas fueran financiadas desde España con la colaboración de la Agencia de Cooperación Internacional, del Gobierno vasco, de la Fundación para la Investigación Solidaria de Navarra y de la Universidad de Rosario (Bogotá).

"Ahora sólo vine a dar las gracias", afirma Patarroyo, que este miércoles pronunciará una conferencia en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, tras recordar "la proyección mundial"que dio a sus estudios el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1994.

Según el científico colombiano, en aquel momento los resultados de sus investigaciones "eran buenos, pero eran una apuesta"y, ahora, cuando considera que está "al final"del camino para el diseño de una vacuna definitiva contra la malaria vuelve a España "a mostrar los resultados, a compartirlos y a decir gracias".