«Té», la última droga que arrasa en los karaokes chinos

Parece una inofensiva infusión pero, mezclado con éxtasis o ketamina, tiene peligrosos efectos. la policía ha detectado este nuevo estupefaciente producido por y para ciudadanos chinos.

El karaoke «El cielo y el mundo» se encuentra ubicado en Parla, muy cerca de Cobocalleja, el mayor polígono chino de Europa. Los agentes de policía han practicado allí multitud de redadas, pero vuelven a abrir de forma sistemática con apariencia de un local de ocio más
El karaoke «El cielo y el mundo» se encuentra ubicado en Parla, muy cerca de Cobocalleja, el mayor polígono chino de Europa. Los agentes de policía han practicado allí multitud de redadas, pero vuelven a abrir de forma sistemática con apariencia de un local de ocio más

Parece una inofensiva infusión pero, mezclado con éxtasis o ketamina, tiene peligrosos efectos. la policía ha detectado este nuevo estupefaciente producido por y para ciudadanos chinos.

«La mafia china es polidelincuente, no se especializa en un delito concreto sino en todo lo que puede dar dinero». Habla un experto policía en crimen organizado chino. Que sean los «número uno» en falsificaciones no es una cuestión baladí, ya que esta especialidad la pueden trasladar a otros asuntos. Y es que, según los agentes que siguen sus pasos, también lo son copiando métodos delincuenciales: falsificación, blanqueo, prostitución, tráfico de drogas... La comunidad china en España no deja ningún «palo» por tocar pero sí podríamos afirmar que ahora es al tráfico de estupefacientes a lo que dedican más tiempo. La operación «Brexit-Canito Alfa» permitió el pasado mes de mayo la detención de más de un centenar de ciudadanos chinos dedicados a los cultivos «indoor» de marihuana para su exportación, principalmente, a Reino Unido. En aquella ocasión, además de detectar 25 plantaciones y 40.000 plantas, se llevaron una sorpresa en los registros practicados. En un chalé de Getafe, propiedad de uno de los cabecillas de la organización criminal desmantelada, los agentes se incautaron de unos 40 «inofensivos» (aparentemente) sobres de té que, en realidad, contenían una mezcla con droga. Los comenzaron a analizar y, después de diversos seguimientos y escuchas, se dieron cuenta de que estaban ante una nueva droga cuya comercialización se encontraba ya en fase de prueba. Ellos le llaman simplemente «té» (pronunciado «chá» en su idioma) y los sobres de monodosis del té en cuestión (ante de ser adulterado) los compraban en dos conocidas cadenas de supermercados. Los productores del último grito en estupefaciente asiático estaban tratando de perfeccionar la fórmula y los investigadores detectaron que intercambiaban sus impresiones acerca de qué marca blanca era la mejor. La idea era camuflar el sabor de la droga porque a estos polvos solubles le añadirían posteriormente una droga sintética que podía ser MDMA (también conocido como «cristal») o ketamina, porque los chinos que consumen drogas siempre han sido grandes aficionados a estos dos estupefacientes. Antes consumían una metanfetamina llamada «Ice» o ketamina adulterada a la que denominaban«Kin». También han sido adictos a la «Kaixin Guo» y este nuevo «té» precisamente aspiraba a hacerle la competencia a este famoso estupefaciente chino. En los estudios para la optimización del producto, los implicados trabajaban para que las proporciones de la mezcla fueran las idóneas. Así, se fijaban en el sabor y el color al mezclar los polvos con agua. Quieren darle «credibilidad» a la bebida logrando el mayor beneficio con los menores costes y, además de la cantidad de droga vertida, era importante que el sabor no fuera muy amargo. Por eso prueban varios sabores: limón, sandía y naranja (40 dosis de este último sabor fueron los que encontraron los agentes en el registro de la última operación). «Para sus creadores, lo importante es que no tenga un sabor muy amargo y que el color sea fuerte porque así lo consumen sin miedo al no tener la sensaciónde que se están drogando», asegura un agente.

Una vez encontrada la fórmula perfecta (las cantidades se miden de forma muy precisa), solo hay que verter los polvos en un vaso y mezclarlo con agua hirviendo (como cualquier infusión), pero también se puede tomar con agua fría. De ahí la importancia de esta sustancia soluble. Los efectos son los mismos que si esta droga se consumiera sin mezclar con estos polvos para hacer té helado o con leche. El éxtasis o MDMA, además de sudoración, ansiedad y taquicardias, amplifica e intensifica las sensaciones emocionales. Aumenta la cercanía hacia los demás, la autoestima, y modifica las percepciones sensoriales.

Potente anestésico

La ketamina, por su parte, es un potente anestésico empleado en medicina y veterinaria pero, consumido sin la supervisión de un médico, puede provocar graves alteraciones en el sistema nervioso como alucinaciones. Al parecer, este «ice tea» adulterado con químicos ya es popular en China y aquí, por tanto, pretendían comercializarla entre la comunidad asiática. Por eso los principales lugares de venta serían los famosos karaokes chinos. Son unos particulares locales de ocio o incluso hoteles a los que solo acuden ciudadanos asiáticos y donde, según los expertos, cometen todo tipo de ilegalidades. La entrada al personal no asiático está a menudo restringida. Además, hay prostitución (en ocasiones con chicas menores de por medio) y casi siempre timbas ilegales del juego de fichas Mahjong. «Apuestan auténticas barbaridades», explica un inspector de policía que les conoce bien. Es en estas reuniones sociales donde cantan en sus famosos karaokes y toman alcohol y estupefacientes. Aquí encajaba perfectamente el consumo de este «té» modificado. Su target es el cliente de alto standing que consume en grandes fiestas o habitualmente, todos los fines de semana. Si bien es cierto que el distrito de Usera, en Madrid capital, es conocido como «Chinatown» por la proliferación de negocios de ese país (hay autoescuelas, salones de bodas, bancos y agencias de viajes para ellos con rótulos en caracteres chinos), en el entorno de Cobocalleja es donde se concentra la mayor parte de esta comunidad, que es ya el 14% de la población inmigrante en Madrid, la segunda más numerosa solo por detrás de la rumana. Por eso, los karaokes o «KTV» proliferan en el sur de la región. Son ya famosos «El cielo y el mundo» de Parla
–donde se han hecho ya cerca de una decena de redadas policiales–, el hotel Menoir Dorsett y el Huang Ma, ambos de la localidad de Leganés. Al encontrarse todavía en una fase muy inicial la comercialización de esta droga, los agentes no han podido hacer una estimación económica al respecto. Se desconoce, por el momento, a qué precio se vende la dosis al público y el coste real de su producción para los distribuidores. Los sobres de «té» solubles en agua fría cuestan en estos supermercados no más de dos euros, según ha comprobado este periódico. Las ganancias, probablemente serían objeto de blanqueo de capitales, un delito en el que también son expertos. Los agentes advierten de que la sofisticación de los métodos aumenta según los golpes policiales. Uno de sus sistemas es el llamado «diagou» y lo hacen a través de un comprador («shopper») que adquiere productos en establecimientos de lujo. Por ejemplo, bolsos de marcas exclusivos situadas en la Milla de Oro y, con frecuencia, productos de «serie limitada», por lo que el precio es altísimo. El empresario que quiere «lavar» contacta con el «shopper» y éste obtiene una comisión que puede sacar vendiendo el artículo a un precio superior (para los clientes de lujo chinos los precios españoles son muy asequibles), reclamando la devolución del IVA en el aeropuerto al regresar a su país o mediante el cambio de divisa. Una vez recibido el pago, se hace una transferencia a determinadas cuentas situadas en bancos chinos con la intermediación de otros empresarios asiáticos afincados en España. En la última operación contra el blanqueo, llamada precisamente «Shopping», la Policía intervino nada menos que 2,5 millones de euros en efectivo, además de practicar 104 detenciones.