Muere de un tiro en un parque tras una pelea de bandas

El joven de 18 años fue disparado en Alcobendas por un «compañero» de los Dominican Don’t Play en Alcobendas.

El SUMA intentando reanimar al joven
El SUMA intentando reanimar al joven

El joven de 18 años fue disparado en Alcobendas por un «compañero» de los Dominican Don’t Play en Alcobendas.

El parque de Cataluña en Alcobendas no es el más tranquilo del municipio, pero tampoco parecía el más propicio para convertirse en el escenario de un crimen: abierto, luminoso y a las puertas de un colegio. Una zona en la que han incrementado notablemente las intervenciones policiales en los últimos meses, pero por razones mucho más nimias que un asesinato, tales como el menudeo: «No nos imaginábamos que estuviéramos ante el preludio de un desenlace como éste», lamenta el concejal de Seguridad Ciudadana de Alcobendas, Luis Miguel Torres. Pero la realidad es que ayer, a plena luz del día –el suceso tuvo lugar a eso de las 14:30–, una discusión acalorada entre varios pandilleros de la misma banda terminó por costarle la vida a uno de los Dominican Don’t Play, Enrique M.R., que, con tan sólo 18 años, murió ya en el hospital tras recibir un disparo en el tórax.

Tendido en el suelo a la altura del número 14 de la calle de Navarra, con un hilo de vida. La víctima fue hallada así por varios vecinos del barrio que, de inmediato, alertaron al Summa: «A nuestra llegada, el joven ya había entrado en parada cardiorespiratoria», informan fuentes del Servicio de Urgencias. Por un momento, los sanitarios lograron reanimarle y fue trasladado al Hospital La Paz con la esperanza de conseguir estabilizarle ya ingresado. Sin embargo, la herida le había afectado a algún vaso sanguíneo importante y volvió a caer en parada respiratoria para finalmente morir en el hospital.

Durante las horas que siguieron, la Policía Nacional abordó la investigación, confirmando las expectativas de Luis Miguel Torres: «Creo que han podido reunir información suficiente de los testigos». Así, al parecer, el asesinato fue el punto final de una pelea que enzarzó a cerca de una decena de jóvenes que pertenecían a la banda Dominican Don’t Play, según fuentes de la investigación. La víctima pudo ser el primero en sacar un arma blanca, a lo que su agresor respondió disparándole con una pistola. Herido, el joven trató de huir saltando una valla, pero, debilitado por el impacto de la bala, cayó inconsciente. Por todo, se baraja la posibilidad del ajuste de cuentas. El fallecido era vecino de la localidad de San Sebastián de los Reyes y tenía la nacionalidad española, pero su madre era dominicana. Como pandillero de la banda más activa actualmente en la Comunidad de Madrid, tenía antecedentes policiales por tenencia ilícita de armas y atentados contra la autoridad.