Una niña de tres años recibe un nuevo corazón 11 días después de ser desahuciada por los médicos

Los padres desoyeron los consejos de los facultativos, lo que ha permitido que la menor pudiera recibir un trasplante

La niña se recupera favorablemente de la internvención
La niña se recupera favorablemente de la internvención

Sophie Maxwell no podrá olvidar el día de Navidad de 2016. Cuando hasta los médicos habían perdido cualquier esperanza, ocurrió el milagro. La niña, de tres años, ha recibido el mejor regalo, un corazón nuevo.

Sophie Maxwell no podrá olvidar el día de Navidad de 2016. Cuando ya nadie daba nada por ella, ocurrió el milagro y podrá seguir viviendo. A las 23 semanas de vida, durante una revisión, a la pequeña le fue diagnosticado un síndrome del corazón izquierdo hipoplásico, una enfermedad congénita que precisaba un trasplante de corazón. Después de varias intervenciones quirúrgicas, el problema no pudo ser solucionado. El 25 de diciembre del pasado año su situación empeoró, el corazón se le cerró y la sangre dejó de fluir con normalidad. Los médicos indicaron que necesitaba un nuevo corazón. El pasado 11 de noviembre una infección barteriana hizo que la niña sufriera sepsis, una respuesta autoinmune que provoca la inflamación de los órganos, forma coágulos y priva a los órganos de los nutrientes y la oxigenación necesaria. Los médicos propusieron a los padres que suspendieran la medicación para el corazón porque la situación era irrevesible.

Pero sus padres, Kerryanne, de 30 años, e Ian, de 40, rechazaron la propuesta y se aferraron a la esperanza de que ocurriera un milagro, informa "Daily Mail". Y sucedió, 11 días después del empeoramiento de salud de Sophie encontraron un corazón compatible. La sepsis había provocado problemas circulatorios y el color de piel de la niña se había puesto azul.

La cirugía se programó de urgencia y Sophie evoluciona favorablemente. Del azul ha pasado al rosado, su color de piel, su ánimo y su estado de salud han mejorado notablemente. La lucha de Sophie no acaba aquí porque deberá someterse a revisiones médicas a lo largo de toda su vida.