Depuración de aguas residuales

Alemania da un salto adelante para acabar con la polución en desastres naturales

Un equipo alemán prueba una innovadora planta solar de depuración de aguas residuales, ideal para emergencias y zonas sin electricidad. El sistema, ya operativo en Lollar, promete agua limpia con alta eficiencia y una solución crucial para desastres naturales o conflictos

Teulada-Moraira y Poble Nou de Benitatxell, en Alicante, han repartido agua entre los vecinos este verano al no ser potable del grifo
Alemania da un salto adelante para acabar con la polución en desastres naturaleslarazonLa Razón

Desde Alemania, una prometedora luz de esperanza emerge, compacta y autosuficiente, con una clara vocación de servicio global. Un equipo de investigadores ha puesto en marcha un sistema ingenioso: una planta de tratamiento de aguas residuales diseñada para funcionar exclusivamente con energía solar.

Así, este ambicioso proyecto, bautizado como EnsAK y liderado por el profesor Markus Röhricht de la Universidad Técnica de Hesse Central (THM), busca ofrecer una solución a medida. Su objetivo es atender escenarios donde la infraestructura ha quedado devastada y el suministro eléctrico es, como poco, intermitente.

Se trata, en definitiva, de una iniciativa con un propósito humanitario claro, fundamental para garantizar el saneamiento básico tras desastres o conflictos. Un avance crucial para comunidades que lo han perdido todo.

Para impulsar este desarrollo, EnsAK ha recibido 242.500 euros del Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio de Alemania. Esta financiación cubre un proyecto con una duración prevista de dos años.

De hecho, la planta piloto ya se encuentra operativa desde el pasado mes de septiembre. Las instalaciones de tratamiento de aguas residuales de Lollar son el escenario de sus primeras y exigentes pruebas.

Purificación eficaz y autónoma

En el corazón de este sistema late un ingenioso reactor que, en colaboración con unos cubos de espuma flotantes y una cuidada selección de microorganismos, se encarga de purificar el agua. Los primeros resultados son más que esperanzadores, según ha informado Interesting Engineering.

Así, se ha logrado reducir la demanda química de oxígeno en un contundente 90%, al tiempo que se elimina entre el 60% y el 70% del nitrógeno presente en las aguas residuales. Una capacidad depuradora que marca la diferencia.

De hecho, la eficacia de esta planta experimental es tal que ya cumple con los rigurosos estándares alemanes para la carga de contaminantes orgánicos. Este logro constituye un hito importante en su desarrollo.

Pese a estos éxitos iniciales, el equipo no baja la guardia y persigue la optimización constante. Actualmente, los investigadores trabajan en reducir el tiempo de residencia de las aguas residuales, con el objetivo de pasar de las actuales 16 horas a unas 10. También buscan optimizar al máximo el rendimiento de los cubos de espuma.

Asimismo, esta fase de pruebas se extenderá durante todo un año completo. Esto permitirá evaluar el comportamiento del sistema ante las fluctuaciones estacionales de temperatura, un factor determinante en su despliegue futuro.

La meta final es rotunda: disponer de una tecnología capaz de movilizarse con agilidad y eficacia en regiones golpeadas por guerras, desastres naturales o cualquier otra crisis humanitaria. Un avance que paliaría necesidades urgentes de saneamiento y agua potable para millones de personas.