Los coches eléctricos no dispararán la producción de energía

«Alimentar» a un millón de estos vehículos obligaría a incrementarla menos del 1%, lo que ayudará a popularizarlos

Volkswagen se ha marcado como objetivo para 2025 ser el líder mundial del mercado de la electromovilidad
Volkswagen se ha marcado como objetivo para 2025 ser el líder mundial del mercado de la electromovilidad

«Alimentar» a un millón de estos vehículos obligaría a incrementarla menos del 1%, lo que ayudará a popularizarlos

Generar la energía necesaria para un millón de coches eléctricos no obligaría a aumentar la producción de forma radical. Al menos, en opinión de Jorge González, director Comercial y de Marketing de Gesternova, quien explica que, aunque dependería del consumo y del kilometraje, teniendo en cuenta que de media un coche en España recorre 15.000 kilómetros, con un consumo de 15 kWh a los 100 kilómetros de media –cálculo conservador–, saldrían algo más de 2 MWh al año por vehículo. Y multiplicando esa cifra por un millón se obtendrían 2 TWh. Como la demanda de energía en España el año pasado fue de unos 250 TWh, supondría menos del 1% de aumento.

Las matriculaciones de vehículos híbridos y eléctricos rozaron las 30.000 unidades en el primer semestre del año, un periodo de tiempo en el que los segundos registraron un crecimiento del 25,7%. Y el objetivo para la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) es que para 2020 el 10% de la cuota del mercado esté conformada por vehículos alternativos, entre los que se incluyen los propulsados por electricidad, cuya popularización conllevará la mejora de la calidad del aire de las ciudades.

Es decir, que hubiera un millón de coches eléctricos sería perfectamente asumible desde el punto de vista de la producción. Y es que este tipo de vehículos apenas consumen energía.

La potencia instalada en el sistema eléctrico peninsular es de 104.000 MW. Y para lograr la seguridad de suministro, todos los sistemas eléctricos están interconectados. «Teniendo en cuenta que la punta histórica de demanda que se produjo en 2007 fue de 45.000 MW, puede afirmarse que es posible absorber una gran penetración del vehículo eléctrico en el mercado». Además, González destaca que la mayor parte de la carga se realiza por la noche, cuando existe recurso eólico ocioso, generando un beneficio al sistema por aplanar la curva de demanda y facilitar la gestión para el operador. Asimismo, «al bajo incremento de la demanda, los sistemas privados suelen estar adaptados para llevarla a cabo sin que se supere la potencia contratada, lo que supone, en la mayoría de los casos, una no exigencia de potencia», agrega. En definitiva, si todos los automóviles fueran eléctricos, la producción energética debería aumentar 2 MWh al año por cada uno, menos de lo que consume un hogar de promedio. Y el directivo de Gesternova revela que, teniendo en cuenta que en España existen más de 32 millones de vehículos, en el teórico escenario de que todos fueran 100% eléctricos, «harían falta unos 50 TWh para abastecerlos». Y como la demanda de 2016 fue de 250 TWh, la producción debería aumentar un 20%».

Hoy en día, lo habitual es que el propietario del coche eléctrico haga la mayoría de las recargas en su hogar. Así, el origen de la energía dependerá del mix del comercializador que tenga éste contratado. Y el mix de generación de nuestro mercado eléctrico en 2016 fue en un 39,8% renovable; en un 21,3%, nuclear; en un 14,2 %, de carbón; en un 11,1%, de ciclos combinados de gas; en un 9%, de cogeneración; y en un 3,7%, de otras fuentes.

La energía que utilizarán en el futuro los coches eléctricos «será de origen renovable y la podremos producir nosotros mismos en muchos casos». González recuerda que la UE se ha marcado el objetivo de que para 2050 estemos en un entorno de generación de electricidad 100% renovable. Y puntualiza que «el vehículo eléctrico es el elemento más beneficioso para integrar las energías renovables por la flexibilidad de carga, gracias a la gestión de la demanda, al almacenamiento y a las interconexiones».

Volkswagen, por ejemplo, ha mostrado un firme compromiso con la electromovilidad, al marcarse el objetivo de convertirse en 2025 en el líder mundial del mercado de la electromovilidad y vender un millón de coches eléctricos al año. La piedra angular de esta estrategia es la familia I.D., que constará inicialmente de cuatro modelos, que se comercializarán a partir de 2020.

El hecho de que la producción de energía no deba aumentar de forma dramática seguramente ayude a masificar el uso de los coches eléctricos, ya que es ésta una de las razones de «la falta de interés de algunas grandes compañías por su introducción». González sostiene que muchos ciudadanos piensan que la penetración masiva del coche eléctrico supondrá arrancar centrales de combustibles fósiles o instalar nuevas centrales nucleares para atender esa demanda de electricidad. Sin embargo, «la realidad es bien distinta. El coche eléctrico es mucho más eficiente desde el punto de vista energético que el motor térmico», apostilla.

Por su parte, José María González, director general de APPA Renovables, apunta que como el transporte en España es, eminentemente, por carretera, seguimos dependiendo en buena medida de los motores de combustión, porque «en el parque automovilístico actual los vehículos eléctricos o híbridos representan un porcentaje minúsculo».

González señala que las energías eólica y fotovoltaica –las que más han reducido sus costes– no son de las renovables con mejor capacidad de gestión. No obstante, remarca que ya hay proyectos de almacenamiento con baterías en el caso de la eólica, por lo que una mayor flota de eléctricos podría contribuir en este sentido. Aun así, «el parque automovilístico necesita un importante cambio. Siendo más importante, hoy por hoy, el efecto que podría tener el vehículo eléctrico a nivel particular, y no como un fenómeno colectivo».